brasileño

(redireccionado de brasileños)
También se encuentra en: Sinónimos.

brasileño, a

1. adj. De Brasil, estado suramericano.
2. s. Persona que es natural de este estado.
3. s. m. LINGÜÍSTICA Variedad de la lengua portuguesa hablada en Brasil.

brasileño, - ña

 
adj.-s. De Brasil.

brasileño, -ña

(bɾasi'leɲo, -ɲa)
abreviación
perteneciente al Brasil Las playas brasileñas son famosas en el mundo.

brasileño, -ña


sustantivo masculino-femenino
natural de Brasil Los brasileños son muy alegres.
Traducciones

brasileño

Brazilian

brasileño

бразилец, бразилски

brasileño

brésilien

brasileño

brasiliano

brasileño

Brazilec, brazilský

brasileño

brasilianer, brasiliansk

brasileño

brasilialainen

brasileño

Brazilac, brazilski

brasileño

ブラジルの, ブラジル人

brasileño

브라질 사람, 브라질의

brasileño

brasileiro

brasileño

brasilianare, brasiliansk

brasileño

เกี่ยวกับประเทศบราซิล, ชาวบราซิล

brasileño

người Brazil, thuộc nước/người Brazil

brasileño

巴西

brasileño

ברזיל

brasileño

/a ADJ, SM/F brasilero/a ADJ, SM/FBrazilian
Ejemplos ?
Los brasileños, que nunca habían visto cabellos de aquel color, se preguntaban naturalmente ¿por qué era rubia?, y creyéndola bajada del cielo, fundaron una religión en su nombre.
El anticipo es la gloria de los alcahuetes de la avaricia millonaria. Así se arrean los mártires de los gomales bolivianos y brasileños, de los ingenios del Perú.
La ejecución del presente Tratado y de sus Acuerdos específicos estará a cargo de la Comisión de Ejecución del Tratado de Integración. Estará integrada por cuatro Ministros de Estados brasileños y por cuatro Ministros de Estado argentinos.
Los criminales son una minoría; por eso, y únicamente por eso los hacemos sufrir y morir, les imitamos sin ser nosotros criminales, puesto que no hay nueva mayoría que nos juzgue. Pero, dentro de los acorazados brasileños los criminales estaban en mayoría.
Y agrega el relato: "En el resto de la noche remontamos el Canal del Chaná, hasta la boca del Miní, en donde nos acercamos a una isla y continuamos la noche siguiente, del 17, hasta la boca del Guazú, y nos escondimos en la isla que está frente a Punta Gorda; a la noche siguiente, del 18, se nos dio la voz de silencio y palabra seca, por el temor que había a la vigilancia de los cruceros brasileños, y en cuanto llegamos a la Punta Gorda bajaron a tierra dos hombres, que volvieron pronto.
Comprendiéndolo ellos así, quisieron hacerlo bien palpable a los orientales y a los brasileños; y el medio de difusión lo constituyeron los manifiestos que se transcriben.
Los portugueses hacen su composición de lugar, han de irse; tarde o temprano tendrán que abandonar la Cisplatina, desde que el Brasil deje de ser su colonia y ante tal evidencia renuncian a la posesión de aquélla (legitimada por el Congreso de 1821) y como medio de provocar un conflicto entre orientales y brasileños que en último término será su venganza.
La tendencia esa es rasgo invariable y característico y contribuyó en gran modo a las manifestaciones de leal ismo españolista y de conservadorismo recalcitrante que se manifiesta en el período de la emancipación, primero, en la adhesión de los montevideanos, hasta el sacrificio, a la Regencia, y a las Cortes de Cádiz durante el período 1810 -1814, y en su fácil acomodamiento con lusitanos y después con los brasileños durante las guerras de Artigas y de la Independencia.
Después – para ser preciso en el dato – durante el transcurso de la guerra contra los invasores luso-brasileños, nuestra bandera fue la tricolor que habitualmente entre nosotros se llama de “Los Treinta y Tres”: blanca en el medio, azul en un extremo y roja en el otro.
Estando en Colonia de Comandante de Plaza en junio de 1816, en salvaguardia de nuestro honor nacional, le tocó intervenir en un conflicto entre comerciantes británicos que otro Jefe de carácter menos celoso y más tranzador teniendo en vista la situación de angustia y apremio porque entonces atravesaba el País invadido y depredado por los luso-brasileños, de seguro, habría eludido afrontar directamente.
Se expresa como persona de buen tono, sencilla, agradable, fluidamente, aunque a veces incursione por su conversación el orador un poco ampuloso que todos los brasileños llevan dentro, y hasta el erudito, traducido en citas no siempre vulgares.
Y bajo cualquiera de ambos dobles gentilicios caben también los portugueses y los brasileños porque ni Hispania ni Iberia quieren decir España, que es realidad y entidad mucho más moderna, sino que señalan la entera Península Ibérica.