Ejemplos ?
Mis botones danzan; no hay guantes cuando se necesitan; las botas se limpian con betún ordinario, y parecen las de un guardia municipal.
Rosalía miró a su vez sonriente al Caracoles, y repúsole complacida al ver sustituido, aunque fuera de mentirijillas, a su Paco de modo tan bizarrísimo: -Ya lo creo que sí; más, pero que muchísimo más que a las niñas de mis ojos. «Rosalía: Me acabo de enterar de una cosa que me ha puesto la sangre más negra que er betún.
Que lleva un pie desocao de resultas de un fandango, en que le rompió el changango en la cabeza a un soldao; Y en esa noche con Brun bailando la refalosa, anduvo poco mañosa queriendo hacerle el betún.
Solo se sabe que quema la sangre como un tópico de vidrios, que agota, que rechaza toda la dulce geometría aprendida, que rompe los estilos, que hace que Goya, maestro en los grises, en los platas y en los rosas de la mejor pintura inglesa, pinte con las rodillas y los puños con horribles negros de betún; o que desnuda a Mosén Cinto Verdaguer con el frío de los Pirineos, o lleva a Jorge Manrique a esperar a la muerte en el páramo de Ocaña, o viste con un traje verde de saltimbanqui el cuerpo delicado de Rimbaud, o pone ojos de pez muerto al conde Lautréamont en la madrugada del boulevard.
Iba cayendo la tarde, y los últimos reflejos del sol arrancaban luminosidades a los objetos dorados, a los cristales de la araña de La Granja, a una lámpara y un vaso de Venecia. En las pinturas devotas que adornaban la pared, una cabeza, un brazo torturado, emergían del fondo de betún.
Alicia se miró los pies, pensativa, y vaciló antes de dar una explicación lógica. -Con betún negro, creo. -Pues bajo el mar, a los zapatos se les da blanco de pescadilla- respondió el Grifo sentenciosamente.- Ahora ya lo sabes.
Mientras yo desencajaba los ojos asombrados, Rigoletto continuó: –Yo podría ser abogado ahora, pero como no he estudiado no lo soy. En mi familia fui profesional del betún.
–¿Del betún? –Sí, lustrador de botas..., lo cual me honra, porque yo solo he escalado la posición que ocupo. ¿O le molesta que haya sido profesional?
3 Pero no pudiendo ocultarle más tiempo, tomó una arquilla de juncos, y calafateóla con pez y betún, y colocó en ella al niño, y púsolo en un carrizal á la orilla del río: 4 Y paróse una hermana suya á lo lejos, para ver lo que le acontecería.
En seguida, como de la cortada corteza de una pícea las gotas, o como tenaz de la grávida tierra mana el betún, 660 y como al adviento del favonio, que sopla lene, con el sol se ablanda de nuevo la onda que el frío detuvo, así de sus lágrimas consumida la Febeia Biblis se torna en manantial, el cual ahora todavía en los valles aquellos el nombre tiene de su dueña, y bajo una negra encina mana.
Te preparo y has de beber una poción irresistible, y antes el cielo aparecerá bajo el mar y la tierra por encima del cielo que dejes de abrasarte en mi amor con la violencia del negro betún arrojado a las llamas.» Al oír esto el niño, ya no pensó en mover a piedad tan infames Harpías con sus tristes quejas, y dudando cómo rompería su silencio, por fin prorrumpe en las maldiciones de Tiestes.
6º: Pagarán un treinta y cinco por ciento los muebles, espejos, choches, volantas, las ropas hechas, calzados, licores, aguardientes, vinos, vinagres, cidra, tabacos, aceite de quemar, valijas de cuero, baúles vacíos ó con mercancías, betún para el calzado, estribos y espuelas de plata ó platina, látigos, frazadas ó mantas de lana, fuelles para chimeneas ó cocinas, fuentes de estaño ó peltre, geringas ó geringuillas de hueso, marfil ó estaño, guitarras y guitarrillas, semillas de lino, terralla, máquinas para café, pasas de uva y de higo, quesos y la tinta negra para escribir.