benimerines

benimerines

 
m. pl. etnog. Pueblo beréber convertido al islam. Suplantaron a los almohades en el señorío del norte de Africa (ss. XIII y XIV).
Ejemplos ?
El choque no tardó en llegar, y así, a finales del siglo XIII, los benimerines ya habían declarado la guerra santa a los cristianos y realizado varias incursiones en el Campo de Gibraltar, con el fin de asegurarse el dominio sobre el tráfico marítimo en el Estrecho.
En 1275, mientras el infante Pedro estaba en el Reino de Navarra con la pretensión de casarse con Juana I de Navarra y hacer efectivo el Tratado de Tudela, algunos nobles catalanes, entre los que se encontraban Ramon Folc V de Cardona, Jofre III de Rocabertí y su hijo Dalmau, Arnau Roger I de Pallars Sobirá y Hugo V de Ampurias, apoyados por nobles aragoneses, como Artal de Luna, Ferriz de Liñana, Pedro Cornel y Ximeno de Urrea, se alzaron en rebeldía con la intención de obtener dinero, tierras y privilegios y evitar ir a la guerra a favor de la Corona de Castilla, víctima de los ataques benimerines.
Fue reconocido por el pueblo y los nobles fruto de su comportamiento frente a la invasión de los benimerines dirigidos por Abu Yusuf Yaqub, que entraron en el sur de la Península Ibérica, en 1224, para apoyar al Reino nazarí de Granada, aunque los Infantes de la Cerda también reunieron un buen número de partidarios, entre ellos la Corona de Aragón.
La ciudad estuvo en manos de los benimerines, hasta que en 1319, Ismail I la cedió de nuevo, junto a otras, al reino nazarí de Granada a cambio de ayuda frente a los avances cristianos.
En septiembre de 1275 se libró una batalla en las cercanías del municipio de Écija, cuyo resultado fue la completa derrota de las tropas del reino de Castilla, que fueron vencidas por los benimerines.
El comandante del ejército cristiano, Nuño González de Lara "el Bueno", señor de la Casa de Lara y Adelantado mayor de la frontera de Andalucía, perdió la vida en la batalla, y su cabeza fue enviada en señal de triunfo al rey Muhammad II de Granada, aliado de los benimerines.
Si en el año 1340, los castellanos tuvieron que pedir ayuda a los genoveses, los catalanes y los portugueses para detener la amenaza de los Benimerines en el estrecho; en pocos años la situación había dado un vuelco: en 1372 los franceses pidieron ayuda a los castellanos para derrotar a los ingleses en La Rochelle; y a finales de siglo eran los catalanes los que alquilaban barcos cantábricos para su comercio.
En el año 1325 termina la minoría de edad del rey Alfonso XI, quien decide afianzar el poder monárquico, poner fin a la independencia de las ciudades y las cortes, pero colaborando con los nobles para conseguir la pacificación del reino y para combatir a los Benimerines que amenazaban el estrecho de Gibraltar.
Por parte de las tropas almohades, en vanguardia se hallaban la milicia de voluntarios benimerines, alárabes, algazaces y ballesteros, que eran unidades básicas y muy maniobrables.
Relata la vida de Alfonso XI de Castilla y León desde su subida al trono cuando solo contaba con un año de edad en 1312 hasta la conquista de Algeciras de 1344, e incluye información sobre la lucha del rey castellano contra la dinastía de los benimerines y en la batalla del Salado.
Sin embargo, una serie de rebeliones en el Rif retrasaron la campaña contra Castilla hasta 1294, año en que los benimerines asediaron Tarifa sin éxito debido a la tenaz resistencia ofrecida por Guzmán el Bueno.
Siguió entonces un ataque de los benimerines contra la escuadra castellana, con un resultado catastrófico para ésta: todos los barcos, excepto cinco que pudieron refugiarse en Cartagena, fueron destruidos por los musulmanes y Tenorio hecho prisionero y decapitado.