Ejemplos ?
Ferrer está muerto; pero la obra a que dedicó sus desvelos está asegurada. ---- En la pila donde bautizaron a Hidaigo, remojarán la mollera de 30,000 niños, en el próximo carnaval septembrino.
Su nombre no ha pasado a la posteridad; pero los muchachos de la tierra del mocontuyo y del misquiricheo lo bautizaron con el de don Geripundio.
Sus camaradas lo bautizaron con el apodo de Gavilán, que el aceptó de buen grado, y a fe que la tal ave de rapiña, encarnada en un hombre, dio a los realistas muchos malos ratos.
Las limeñas, sobre todo, se exasperaron y contagiaron a los limeños, traduciéndose la enfermedad en fervoroso entusiasmo por la causa de la religión, contra la que atentaba el novelero alcaldillo de tres al cuarto, a quien bautizaron mis paisanas con el apodo de Voltaire chiquito.
Llegaron de España en uno de los buques que con cargamento de bacalao envió a nuestros puertos un don Gutierre, obispo de Palencia. Nuestros indios bautizaron a los ratones con el nombre de hucuchas, esto es, salidos del mar.
-Nada es nunca tan bueno como lo que uno guarda para uno,- dijo, y estuvo completamente satisfecho por el trabajo de ese día. Cuándo llegó a casa el ratón preguntó: -¿Y con qué nombre lo bautizaron?
Pero la audacia de los héroes del cuartelazo felicista ha ido más allá de lo inverosímil, cada día pregonan la rendición de millares de revolucionarios, promueven iniciativas de indulto y de amnistía para los que enarbolamos y sostenemos el lábaro del Plan de San Luis y, como si fuésemos huestes u hordas de bandidos, pues la verdad es que si nosotros merecemos que se nos brinde la amnistía o el indulto, los que han iniciado el cuartelazo para aprovecharse de los frutos de la Revolución y el poder, también lo merecen, porque juraron fidelidad a un despotismo que ellos bautizaron con el nombre de "ilegalidad" y tremolaron entre sus manos tintas en sangre el pabellón negro de la traición para saciar torpes ambiciones y envenenados enconos...
Un joven. -¡Mañana! Yo creía que era el viernes. -Ese día me bautizaron... ¡Oh! ¡qué importuna es una interrupción! Mañana es mi cumpleaños; y tú, como de costumbre, me obsequiarás doscientos soles, sin contar banquete y soirée, ¿no es esto?
Apunta Manuel de Jesús Andrade, en su Monografía del Cantón Zaruma, página 17, que algunos mineros españoles llegaron hasta el sitio denominado Huichi-Huichi (Güichi-Güichi), en donde se unen los ríos Calera y Amarillo, y, siguiendo por este último, por considerarlo de mayor riqueza, que originó su nombre dado por sus explotadores, llegaron hasta una planicie que la bautizaron con el nombre de PORTOVELO, por encontrar alguna semejanza topográfica con el Puerto marítimo del Istmo de Panamá, bautizado así por la exclamación de "Puerto Bello' que le dio Cristóbal Colón al contemplar la belleza de la Bahía.
Porque no participan de un mérito tan relevante los que, no pudiendo diferir la muerte, se bautizaron, y pasaron de esta vida remitidos todos sus pecados, como le gozan los que pudieron dilatar la muerte no la difirieron, porque más quisieron confesando a Jesucristo acabar esta vida mortal, que negándole conseguir su bautismo.
Bajo las redondas y vigorosas formas de la gallarda mulata, escondió las más varoniles inclinaciones. Las mujeres, cuya sociedad esquivaba, la bautizaron (no sin razón) con el apodo de la Marimacho .
Sin embargo, la broma hizo fortuna y la Sociedad de Amigos o Hijos de la Luz (pues así es como se bautizaron a sí mismos los primitivos par­tidarios de Fox) pasaron a ser universalmen­te conocidos como cuáqueros, quienes deci­dieron abandonar Inglaterra para trasladarse a Norteamérica bajo la dirección de William Penn, fundador de Pennsylvania.