batalla de Muret

Muret, batalla de

 
hist. Batalla librada por Simón de Montfort contra Pedro II de Aragón y Raimudo VI de Tolosa (1213), junto a la antigua plaza fuerte de Muret (Francia), con victoria del primero.
Ejemplos ?
Les Esponsalles de la Morta, recrea el tema de Romeo y Julieta, mientras que Lo Comte de Foix y su segunda parte (Raig de Lluna), versan sobre las consecuencias de la batalla de Muret, tema muy caro al autor.
Estaba casado con Beatriu. Sucede Bernat IV de Saportella, barón de la Portella, asistió a la batalla de Muret en 1213. En 1190 enlazó con Guillema de Saguardia, hija de Ramón de Saguardia, con la que no tuvo sucesión.
Por lo tanto, si tomamos en consideración esta última hipótesis, estamos claramente ante un linaje aragonés pero de orígenes occitanos, siendo el cónsul Johannes de Latas el primer miembro que se estableció en tierras del actual Aragón tras la muerte en la batalla de Muret del monarca al que, está documentado, fielmente sirvió como cónsul y cogobernador de Montpellier.
El 1200, los nobles occitanos albigenses se declararon vasallos de Pedro I; y este tuvo que hacer frente a la cruzada declarada por el Papa para luchar contra los herejes albigenses, y la derrota catalana en la batalla de Muret comportó que se desvaneciera el sueño catalán de la expansión por la Occitania.
Este se retiró a su capital y pidió la intervención papal; el Papa ordenó la celebración del concilio de Lavaur, que empezó el 15 de enero de 1213, y donde abogó por el retorno de los condados y tierras a sus titulares a cambio de la sumisión a la Iglesia. Sella, La batalla de Muret, pas a pas.
La reina María dio finalmente un hijo, Jaime I, que garantizó la continuidad de la dinastía aunque hubo un intento de divorcio, que el Papa no concedió, para casarse con María de Montferrato, heredera nominal del reino cruzado de Jerusalén, por entonces inexistente ya en la práctica. Murió el 13 de septiembre de 1213 en la batalla de Muret, cerca de Toulouse.
En el año 1213, la batalla de Muret, ganada por Simón de Montfort contra el rey Pedro II de Aragón, marcó el preludio de la dominación de los reyes de Francia sobre Occitania.
Sin embargo, dicha expansión proyectada en un principio hacia el norte, fue truncada tan solo un año después, durante los sucesos de la batalla de Muret, donde el padre de Jaime I, Pedro II de Aragón falleció en combate, por lo que para poder ampliar sus dominios, mejorar las posibilidades económicas y canalizar el empuje de la nobleza hacia el exterior, se proyectó la expansión hacia el sur y hacia el Mediterráneo.
Gastón no llegó a participar en esta batalla porque el rey de Aragón, en un exceso de confianza, no había dado tiempo a que todos sus vasallos se le uniesen con sus tropas. Poco después de la batalla de Muret, el Papa otorgó públicamente el perdón a Gastón VI así como al conde de Comminges.
El rey Pedro II hacía así realidad su proyecto de gran estado transpirenaico, dominando desde el Ebro hasta Provenza incluyendo ambas vertientes de los Pirineos. Sin embargo, todo se derrumbó el 12 de septiembre, cuando Pedro II fue derrotado y muerto en la batalla de Muret.
La llamada "cruzada" católica contra los albigenses llevó la desolación a aquellas tierras y Simón IV de Montfort ganó la batalla de Muret en 1213 a los aragoneses (donde murió Pedro II) y se aseguró el Languedoc dándole a Felipe Augusto en 1216 el condado de Tolosa, el ducado de Narbona y los vizcondados de Carcasona y Bezièrs, que de esta suerte se quedaron enfeudadas a la corona francesa.
La herejía sirvió de pretexto para que el rey de Francia se anexionase de las regiones del sur mediante la declaración de la cruzada albigense (1208-1229): la batalla de Muret tuvo lugar el 12 de septiembre de 1213.