Ejemplos ?
En vano se llamaría patriota el que intentase derri­bar esas dos grandes columnas de la felicidad humana, donde tienen sostén los deberes del hombre y del ciudadano.
No puedo decir a qué extremo llegaría en semejante caso; pero quiero creer que esos dos hombres no volverán a encontrarse nunca. Atravesábamos Temple Bar, en la City.
Pasó al bar a tomar una copa, se acomodó en el sillón verde, junto a la ventana, se veía la llegada del hoyo 18, antes de acabarse su trago se quedó dormido y se desdobló, fue al domicilio que había alcanzado a leer en el recibo.
Había gente de toda laya: Tahúres que parecían diplomáticos, cantantes con los dedos cubiertos de sortijas, abates bar-bilindos que dejaban un rastro de almizcle, y generales americanos, y toreros españoles, y judíos rusos, y grandes señores ingleses.
 Teta Un aliento de amor murmura el mar bajo el seno fugaz de sus encajes y borracho de todos sus brebajes sucumbe sus abusos de ancho bar moviéndose en vaivén de amante par tendido en un lecho de agasajes hasta hacer la fusión de los ciclajes y engendrarse la célula de amar.
Con las manos trémulas le calcé el espolín. Mi noble amigo Barbey D'Aurevilly hubiera dicho de aquel pie que era hecho para pisar un zócalo de Pharos.
Un pañuelo blanco le sujetaba la barbeta y mantenía cerrada la boca, que se sumía como una boca sin dientes: Los párpados perma-necían entreabiertos, rígidos, azulencos: Las sienes parecían prolongarse inmensamente bajo la toca.
-Preferiría no ser vendedor -respondió como para cerrar la discusión. -¿Qué le parece un empleo en un bar? Eso no fatiga la vista.
6 Y habiendo atravesado toda la isla hasta Papho, hallaron un hombre mago, falso profeta, Judío, llamado Bar jesús; 7 El cual estaba con el procónsul Sergio Paulo, varón prudente.
Piter comprendió que tras la invitación de la esclava se ocultaba una aventura de consecuencias. Dejando un real español en la mesa del bar, se lanzó en persecución de la mujer.
Desde el bar de la terraza se distinguían, casi a sus pies, las murallas almenadas de la vieja dominación portuguesa; más allá de las almenas el espejo azul de agua de la bahía se extendía hasta el horizonte verdoso.
O EN MEDIO DE SMOG... BAJO UN PUENTE... O EN CUALQUIER ANDÉN... EN ESE BAR... EN AQUEL CAFÉ... EN UN BURDO CINE.. O EN GRANDE SALÓN...