balido

balido

s. m. ZOOLOGÍA Voz del carnero, la oveja, la cabra y otros animales que emiten un sonido semejante los balidos del rebaño se oían desde la casa.

balido

 
m. Voz del carnero, cordero, oveja, cabra, gamo y ciervo.

balido

(ba'liðo)
sustantivo masculino
sonido emitido por los rumiantes balido de carnero
Traducciones

balido

bleat

balido

belato

balido

SMbleat, baa
Ejemplos ?
Naturaleza toda gime; el viento en la arboleda, el pájaro en el nido, y la oveja en su trémulo balido, y el arroyuelo, en su correr fugaz.
l sol había desaparecido desde media hora, y el balido de las ovejas, que regresaban al corral, repiqueteaba, melancólico, la campestre oración.
Esto es atrapado por el Brillo Femenino Y retornado para su propio regocijo. El Balido, el Ladrido, el Bramido y el Rugido Son Olas que golpean la orilla del Cielo.
13 Vino pues Samuel á Saúl, y Saúl le dijo: Bendito seas tu de Jehová; yo he cumplido la palabra de Jehová. 14 Samuel entonces dijo: ¿Pues qué balido de ganados y bramido de bueyes es este que yo oigo con mis oídos?
¡Mee...eeh! --Esto último terminó en un auténtico balido, tan de oveja que Alicia se quedó de una pieza. Miró a la Reina y le pareció como si se hubiera envuelto de golpe en lana.
himno compuesto del fugaz gemido, de la ráfaga rauda, de la queja de la tórtola viuda, del zumbido del impalpable insecto y de la abeja que el panal elabora; del balido de la espantada oveja...
Las sombras de la tarde misteriosa; de la campana el clamoroso ruego, mientras el sol se oculta paso a paso en las pompas sublimes del ocaso; Del labrador alegre los cantares, que, más feliz que próceres y reyes, de la diurna faena a sus hogares al paso vuelve de sus tardos bueyes; las voces de las granjas y lagares; el tropel y balido de las greyes que en silencio al redil el pastor guía, a las vislumbres últimas del día; Venus que asoma rutilante y pura del dudoso crepúsculo entre el velo; la muchedumbre de astros que fulgura en el profundo cóncavo del cielo, mientras cubre aún la tierra sombra oscura.
Quise profundizar en ese tipo original, producto y como concentración del rincón de cerros melancólicos en que la tarde y la aurora mueren y nacen con el lastimero balido de las cabras que bajan o suben al faldeo.
Entre tanto, cual dando vueltas ciento, en alta noche el can infiel dormido, a espacioso redil el lobo hambriento aúlla, y crece el mísero balido; tal gira en tornos, firme aún en su intento, la opuesta nube el dios; y más rendido, por si su ingrata bella aún no se excusa, «¡oh mi Aretusa», clama, «oh mi Aretusa!» Desató el viento, en fin, la niebla fría, dejando en descubierto al triste Alfeo, fuente ya, a aquella por quien su porfía torpes delicias prometió al deseo.
¡Está solo!... El humilde rancho ha desaparecido, con sus perros bulliciosos y turbulentos, con el balido de sus ovejas. La familia se fue a otros pagos, llevándose todo, su rebañito, su pobre equipaje y sus esperanzas.
-me dijo dulcemente, con voz que, más que voz, era un balido, me acerqué a contemplar su hermosa frente, y os juro por el cielo que a aquel reflejo de la luz, escaso, la joven parecía hecha de raso, de nácar, de jazmín y terciopelo.
Podéis marcharos tranquila. Despidióse la vieja con un balido y, confiada, emprendió su camino. No había transcurrido mucho tiempo cuando llamaron a la puerta y una voz dijo: - Abrid, hijitas.