Ejemplos ?
Un capón grande, el del cencerro, como que era de campanilla, se quiso lucir; tomó cancha, reculando, y como para enseñar a las ovejas de qué era capaz, saltó por la puertita, viniendo a pegar con la frente y con toda su fuerza en un alambre estirado en la punta de los postes; dio vuelta entera, cayó patas arriba, y se quedó de lomo, azonzado, un buen rato.