austro-

austro-

 
Prefijo procedente de austríaco: austrohúngaro.
Ejemplos ?
Otro sobre la legislación y los tratados en materia de protección literaria y artística: legislación interior de la Alemania, Austro-Hungría, Holanda, Bélgica, España, Francia, Inglaterra, Italia, Suiza, Bulgaria, China, Costa Rica, Egipto, Nicaragua, Servia, Mónaco, Montenegro, Haití, Tunez, Luxemburgo, Brasil, República Argentina, Honduras, Paraguay, Salvador, Uruguay, Chile, Grecia, Dinamarca, Colombia, Ecuador, Estados Unidos, Hawai, Japón, México, Noruega, Perú, Portugal, Rumania, Prusia, Suecia, Transvaal, Turquía y Venezuela.
26 Furio, la villita vuestra no a los soplos del Austro expuesta está ni a los del Favonio ni del salvaje Bóreas o del Subsolano: a la verdad, a miles quince y doscientos.
Podemos decir, que el Colegio "Trece de Mayo", incrustado en lo que ayer fue solamente bullicio de máquinas que trabajaban a porfía, con los materiales humanos de los músculos jóvenes de las Provincias del Austro Ecuatoriano...
Las flotas francesa y británica brindarán asistencia activa y continua a Italia hasta el momento en que la flota austro-húngara sea destruido o hasta que se haya alcanzado la paz.
Al despeñarse el huracán furioso, Al retumbar sobre mi frente el rayo, Palpitando gocé: vi al Oceano, Azotado por austro proceloso, Combatir mi bajel, y ante mis plantas Vórtice hirviente abrir, y amé el peligro.
(-Laguna, lago, Varvarco Tapia, la superior es Varvarco Campos-) “El 27 proseguimos caminando siempre hacia el austro o mediodía (-sur-) por la orilla del Barbarco, subiendo o bajando los montes adyacentes al río.
Podrás admirar, en primer lugar, la isla misma, separada de Italia por estrecho canal, cuando consta que antes estuvo unida al continente; pero repentina irrupción del mar Hesperium Siculo latus abscidit:» en seguida (porque podrás pasar rozando el insaciable torbellino) verás la fabulosa Caribdis, tranquila mientras no la agita el austro, pero al primer viento fuerte que sopla en aquellas regiones, devorando las naves en sus abiertos y profundos abismos.
La reina del Austro se levantará el día del juicio contra esta gente, y la condenará, porque ella vino desde lo último del orbe a oír la sabiduría de Salomón, y ved aquí otro que es más que Salomón.» Dos cosas nos enseña en este lugar que vendrá el día del juicio, y que vendrá con la resurrección de los muertos, porque cuando decía esto de los ninivitas y de la reina del Austro sin duda que hablaba de los muertos, los cuales dijo que habían de resucitar el día del juicio.
Prestan incalculables servicios no solamente al Cantón Machala, sino a la Provincia i al Austro Ecuatoriano, los Ferrocarriles de El Oro, divididos en dos ramales: el de Puerto Bolívar-Machala-Santa Rosa-Arenillas-Piedras y el de puerto Bolívar-Machala-El Cambio-La Peaña-Pasaje, con su hermoso y magnífico Terminal Marítimo: el Muelle de Hierro, de propiedad del Municipio de Machala, que fueron inaugurados, en forma solemne i definitiva, el 23 de Abril de 1.900 y el 9 de Mayo de 1.902, respectivamente.
Y como no fallé así villas y luguares en la costa de la mar, pequeñas poblaciones, con la gente de las quales no podía hauer fabla, porque luego fuyan todos, andaua yo adelante por el dicho camino, pensando de no errar grandes ciudades o villas, y al cabo de muchas leguas, visto que no hauía innouación i que la costa me lleuaua al setentrión, de adonde mi voluntad era contraria, porque el ivierno era ya encarnado, yo tenía propósito de hazer del al austro y tanbién el viento me dio adelante, determiné de no aguardar otro tiempo y boluí atrás fasta un señalado puerto, de adonde enbié dos hombres por la tierra para saber si hauía rey o grandes ciudades.
«Rayos, les dice, ya que no de Leda trémulos hijos, sed de mi fortuna término luminoso.» Y recelando de invidïosa bárbara arboleda 65 interposición, cuando de vientos no conjuración alguna, cual haciendo el villano la fragosa montaña fácil llano, atento sigue aquella 70 (aun a pesar de las tinieblas bella, aun a pesar de las estrellas clara) piedra, indigna tïara, si tradición apócrifa no miente, de animal tenebroso, cuya frente 75 carro es brillante de nocturno día: tal, diligente, el paso el joven apresura, midiendo la espesura con igual pie que el raso, 80 fijo, a despecho de la niebla fría, en el carbunclo, Norte de su aguja, o el Austro brame, o la arboleda cruja.
El promontorio que Éolo sus rocas candados hizo de otras nuevas grutas para el Austro de alas nunca enjutas, para el Cierzo espirante por cien bocas, 450 doblaste alegre, y tu obstinada entena cabo lo hizo de Esperanza Buena.