Ejemplos ?
C., era ya miembro del colegio augural, cargo que ocupó durante sesenta y dos años; dedicó por encargo público el templo de Venus Erycina, y se opuso a llenar con latinos las vacantes que la guerra había dejado en el Senado.
"Adivinación en la disposición de tripas de animales" El buen augur, se le representa bajo la forma de un joven ágil, apuesto, vestido con una túnica verde, símbolo de la esperanza y la cabeza cubierta con un velo blanco asegurado por medio de una estrella. En la mano derecha tiene el bastón augural (lituo) y con la izquierda acaricia un cisne.
La túnica que lleva es color de hoja seca. En la mano tiene también el bastón augural y está en actitud de observar una corneja que vuela hacia su izquierda.
Lelio también se distinguió en la ciencia augural, ya que, según Cicerón, "Lelio" y "un buen augurio" eran términos intercambiables.
Los auspicios, por último, se practicaban en el campo, y por lo que se ha indicar, se observa que ampliados aquellos en mayor escala cedieron su nombre a los augurios o ciencia augural, esto es, avium gairilu(f)esto, por el canto de las aves o ramas de los árboles sobre las que posaban, abrazando además su vuelo, su manera de comer y beber y el modo con que salían de la nasa: esta misma ciencia comprendía en general, no solo todos los fenómenos extraordinarios que se observaban en el cielo y en la tierra, sino también los accidentes imprevistos de la vida del hombre.
El augur, vestido con la toga auguralis o trabea, indicaba que iba a ejercer su ministerio y para hacer sus observaciones subía al punto más alto del auguraculum: entonces se volvía de la parte de Oriente, señalaba con el lituus o bastón augural el templum una parte del cielo, en cuyo instante profería las palabras partiri telzn el tabernaculum capere y de este modo dividía el cielo en cuatro partes, se ofrecían sacrificios a los dioses cubriéndose la cabeza con sus vestiduras, verificado lo cual, el augur por el sedere augurem, ocupaba su asiento y se ponía a observar con todo cuidado las aves que aparecían, la manera como volaban, sus cantos y hacia qué lado de la parte llamada templum se encontraban.
Algunos autores han confundido la ciencia auspicina con la augural, que es la Menachesh, que la Escritura dice, profesaban los Caldeos como arte particular que aprendieron los Griegos, y éstos comunicaron a los Etruscos y de éstos se trasmitió a los Latinos, en cuyo país mereció gran consideración en tiempo de Ascanio (hacia 60 a.
Según Tito Livio, esta clase de expiación la hacían los pontífices: todo fenómeno sobrenatural como nacer un puerco con cabeza humana, el sudar las estatuas sangre o una tormenta que arrojase piedra, daban margen para sacar los presagios. Las complicaciones de la ciencia augural, incomprensible para el vulgo, la distinguieron con estos nombres.
La ciencia augural con su nueva clasificación, es llamada Aruspicina o bien Extispicina: derívase la palabra aruspicina, de ara, esto es, altar, y de spicere, que denota observar; así como la de extispicina, procede de exta, es decir, entrañas, y de inspicere, que así mismo significa observar, mirar, porque los Arúspices y los Extispices degollaban las víctimas sobre el altar y examinaban sus entrañas para saber el porvenir.
Según Plauto, las mujeres en algunas ocasiones tuvieron participación en esta ciencia la que con el transcurso del tiempo, se confundió y amalgamó con la augural mediante la que muchos arúspices en Roma se ocuparon en explicar los prodigios y fenómenos notables de la Naturaleza.
Los presagios, anuncios, predicciones y vaticinios se diferenciaban de los augurios en que éstos se practicaban y percibían conforme los signos buscados y prevenidos por las reglas del arte augural, en tanto que los presagios, como dimanados de la casualidad, eran interpretados por cada persona de un modo más vago o al capricho.
La propuesta de futuridad del cuerpo es recobrada: Sombra de sombras; la mujer es la presencia augural; el agua escrita en el fuego; el fuego que multiplica las cenizas del agua: su poesía es posibilitante de todo; recobra su existencia en la voz imperdurable de la palabra de Orietta.