ateo


También se encuentra en: Sinónimos.

ateo, a

(Del gr. atheos < a, privativo + theos, dios.)
1. adj. FILOSOFÍA, RELIGIÓN, SOCIOLOGÍA Del ateísmo.
2. s. FILOSOFÍA, RELIGIÓN, SOCIOLOGÍA Persona que niega la existencia de Dios. creyente

ateo, -a

 
adj. Relativo al ateísmo.
adj.-s. Partidario del ateísmo.

ateo, atea

(a'teo, a'tea)
abreviación
que es propio de la doctrina que niega la existencia de una deidad pensamiento ateo

ateo, atea


sustantivo masculino-femenino
persona que no cree en la existencia de Dios Era ateo y luego se convirtió al cristianismo.

ateo, atea

(aˈteo, aˈtea)
abreviación
que niega la existencia de Dios el pensamiento ateo

ateo, atea


sustantivo masculino-femenino
persona que niega la existencia de Dios El ateo no cree en Dios.

ateo, atea

(a'teo, a'tea)
abreviación
que es propio de la doctrina que niega la existencia de una deidad pensamiento ateo

ateo, atea


sustantivo masculino-femenino
persona que no cree en la existencia de Dios Era ateo y luego se convirtió al cristianismo.

ateo, atea

(aˈteo, aˈtea)
abreviación
que niega la existencia de Dios el pensamiento ateo

ateo, atea


sustantivo masculino-femenino
persona que niega la existencia de Dios El ateo no cree en Dios.

ateo, atea

(a'teo, a'tea)
abreviación
que es propio de la doctrina que niega la existencia de una deidad pensamiento ateo

ateo, atea


sustantivo masculino-femenino
persona que no cree en la existencia de Dios Era ateo y luego se convirtió al cristianismo.

ateo, atea

(aˈteo, aˈtea)
abreviación
que niega la existencia de Dios el pensamiento ateo

ateo, atea


sustantivo masculino-femenino
persona que niega la existencia de Dios El ateo no cree en Dios.
Sinónimos

ateo

, atea
adjetivo y sustantivo

ateo:

irreligiosoimpío, descreído,
Traducciones

ateo

ateista

ateo

ateist

ateo

ateisti

ateo

ateist

ateo

無神論者

ateo

무신론자

ateo

ateist

ateo

ateu

ateo

ateist

ateo

ผู้เชื่อว่าพระเจ้าไม่มีจริง

ateo

người vô thần

ateo

無神論者

ateo

/a
A. ADJatheistic
B. SM/Fatheist

ateo-a

m., f. atheist.
Ejemplos ?
Y ni esto quieren, sino que buscan poder encasillarme y meterme en uno de los cuadriculados en que colocan a los espíritus, diciendo de mi: es luterano, es calvinista, es católico, es ateo, es racionalista, es místico, o cualquier otro de estos motes, cuyo sentido claro desconocen, pero que les dispensa de pensar más.
Salvo los casos en que el ataque al principio político o al sentimiento religioso procede de una tenacidad radical o de un escepticismo ateo, o siquier racionalista, porque entonces ya no es la pasión lo que guía los ánimos y la pluma, sino el cálculo reposado y frío, el espíritu de propaganda.
La Igualdad es el periódico a que aludo, y bueno es que se sepa, para que nadie le dispute en buena ley la gloria que le cabe en la empresa del constituyente ateo.
Cuando estudiaba en Eton, a los quince años, publicó una novela y dio un banquete a sus amigos con la ganancia de la venta. Era tan original y rebelde que todos le decían «el ateo Shelley», o «el loco Shelley».
La piedad católica que la animó subsiste en mí transformada en un misticismo ateo, como revive en ciertos degenerados, convertido en mórbidas duplicidades de conciencia, el mal sagrado de los átavos epilépticos.
No hay ahí más que Dios y la conciencia; ahora bien, ¿qué fuerza puede tener el primer freno a los ojos de un ateo de corazón y de pensamiento, y qué poder puede tener la conciencia sobre aquel que se ha acostumbrado tan bien a vencer sus remordimientos que éstos se convierten para él casi en goces?
Seco de labios y de brazos mustios, sin más ropas íntimas ni más ojos turbios metí en el armario la ilusión pagana de un amarse ateo y desvencijado me tendí en la sábana escarchando el nervio.
Y más allá rastrero cortesano, Que ha vendido su honor, honor reclama. Hombre procaz, que la torpeza inflama, Castidad y virtud audaz predica, Y el hipócrita ateo A Dios ensalza y su poder publica.
La razón, espíritu de la filosofía, se ocupa solamente de ella y no se preocupa con ningún objeto. Para el filósofo, Dios es tan indiferente como una piedra - el filósofo es un ateo dedicado.
El empírico ateo, el atrevido conspirador que aguarda al emisario del extranjero club, el distraído filósofo alemán, el visionario romántico poeta, el aburrido comunista sin renta ni salario, como si un mismo ser les diera un alma beben y fuman con la misma calma.
Pedazo a pedazo castigo de Dios pregonan las rezanderas enlutadas los sentimientos culpables agitan su terror ateo no quieren reconocer las gusaneras las pulmonías las taquicardias los infartos y ante la evidencia devienen elogios que ya no oye su caudillo ¿Qué resistencia física?
El siglo es ateo, pero lleva camino de creyente como ninguno. Hay que pensar muy por encima para creer realmente vacío ese cielo donde vivieron Venus Urania y el divino verbo, y en donde no hemos dejado más que distancias y números.