atentatorio

atentatorio, a

adj. Se aplica al hecho o a la acción que implica atentado.
Traducciones

atentatorio

ADJillegal, criminal
un acto atentatorio aan act which poses a threat to ..., an act which undermines ...
Ejemplos ?
Presintiendo su inminente mal, los cochabambinos fueron los primeros en atacar y oponerse a la construcción del ferrocarril de Antofagasta a Oruro, por juzgarlo a más de contrario a los intereses económicos de Bolivia, atentatorio a su soberanía.
Los arbitrarios fusilamientos del norteamericano Jeremías y del argentino Mendizábal; el destierro, no menos atentatorio, del doctor Urquiaga, sobre quien recaían sospechas de ser autor de un pasquín que contra, el omnipotente ministro arrojaron en el teatro; y la obstinada persecución á Tramarría y otros republicanos, eran causas bastantes para que la indignación pública se desbordara contra el gran hombre de Estado.
Cuando el pensamiento expresado sea atentatorio a la dignidad y a la moral de las personas, al orden público o a las buenas costumbres de la sociedad, se impondrán las sanciones dictadas por las leyes.
82º.- Cuando vacare la Presidencia de la República por muerte, pacto atentatorio, renuncia o perpétua imposibilidad física o moral, se encargará provisionalmente del Poder Ejecutivo el Presidente del Consejo de Estado, quien en estos casos convocará a los Colegios Electorales dentro de los primeros diez días de su Gobierno para la elección del Presidente.
213.- Cualquier otro acto arbitrario y atentatorio contra las libertades y derechos garantizados por la Constitución, ordenado o ejecutado por un empleado u oficial público, por un depositario o agente de la autoridad o de la fuerza pública, será reprimido con prisión de tres a seis meses.
Si pueblo y gobierno estamos unidos frente a un incidente atentatorio, por la dignidad y decoro nacionales, también lucharemos unidos para elevar constantemente los niveles de nuestra salud, de nuestra moral colectiva, de nuestra cultura, de nuestro civismo y de nuestra economía, para que cada vez sea mayor la dignidad y el decoro de todos y cada uno de los mexicanos y más hondo nuestro patriotismo y mayor nuestra decisión de trabajar por la grandeza de México.
Dijo que el mandato de la autoridad era abusivo y contra ley, y atentatorio a un derecho adquirido y consentido; que le acarreaba lesión enormísima, pues de tiempo inmemorial era conocido su establecimiento con el nombre de pulpería de los cachos, y que al suprimirse el emblema no tendrían los nuevos parroquianos señal fija para acudir a su mostrador, lo que redundaba en daño suyo y provecho del pulpero del frente.
El atentatorio decreto que la historia recogerá como un baldón de ignominia para su gobierno, tendría que proseguir en su obra destructora de nuestra causa falangista; segando la vida de quienes, porque tienen un ideal patriótico y honrado, no habrán de renunciar a el, aunque las leyes no los amparen.
Como dichas publicaciones anuncian las fuentes oficiales de su origen, debemos admitir que existe en estudio de la Excelentísima Junta de Gobierno, aquel atentatorio proyecto y aunque nos asiste la seguridad de que no ha de merecer su aprobación, no podemos dejar silenciada nuestra voz de protesta y condenación por la maniobra encubierta que representa y cuyas consecuencias funestas habrán de perjudicar más el prestigio del actual Gobierno, que a la vitalidad invencible de nuestro partido político.
Y puesto que el debate se ha producido sobre desórdenes públicos o sobre el orden público, ¿cómo podría yo omitir un repaso rapidísimo de algunos episodios tristes acaecidos en esta materia y que constituyen un desorden público atentatorio a las esencias del prestigio militar?
El 8 de noviembre se recibió una comunicación del gobierno de Paraguay, en la que se afirmaba que dicho país “considerara cualquier ocupación del territorio oriental como atentatorio del equilibrio de los Estados del Plata”.En el 12 de noviembre Urquiza, en cuyo respaldo confiaba De las Carreras, se limitó a enviar en apoyo del gobierno oriental a su hijo Waldino al frente de 500 soldados, mientras tanto en el mismo día el gobierno paraguayo de Francisco Solano López se apoderó del barco brasileño Marques de Olinda y respondió, cuando el imperio le pidió cuentas de su acción, que obraba “con el mismo derecho que Brasil al ocupar territorio oriental”.
El gobierno de la Confederación desaprobó ese acto como atentatorio a las instituciones de Mayo, así como el haber cometido el acto escandaloso de disolver la Legislatura (2 de septiembre de 1854) y el destierro arbitrario de varios ciudadanos sin juicio previo.