Ejemplos ?
Y seguimos así viaje, varios días, por llanuras y médanos, comiendo puchero de perdices y perdices asadas, por no encontrar otra cosa; y no hay goce mayor, a pesar de las privaciones, que pisar tierra desconocida, desierta, destinada a ser poblada mañana, pero todavía con todo su sabor de inviolada soledad.
Y assi estuvimos aquella noche, y venida la mañana traxeronnos los enfermos que tenian rogandonos que los santiguassemos, y nos dieron de lo que tenian para comer que eran hojas de tunas, y tunas verdes asadas.
Pronto se van a servir ostras, cecina, rayas, lampreas, sesos en salsa picante, silfio, puerros empapados en miel, tordos, mirlos, palominos torcaces, palomas, crestas de gallo asadas, chochas, pichones, liebres cocidas en arrope y sustancia de alones.
Consistían éstos en tres piernas de buey, asadas, en media docena de pollos, en unos treinta huevos de gallina, en seis panes de a kilo y en unas cuantas frutas y legumbres.
Sentada en la bocacalle, al margen de la acera, procurando no estorbar con su humilde comercio a los transeúntes, en primavera, vendía lilas, clavellinas y rosas «de olor»; pero apenas asomaba el frío, saliendo a relucir las primeras «pañosas», establecía su puesto de castañas asadas, y allí la tenían los chiquillos golosos de la escuela y los estudiantes que van a la Universidad y al Instituto, despachando la mercancía con una afabilidad y un desinterés señoril...
Al salir el sol, se acordaron de Pan; coronaron de pino el manso de la manada y le llevaron bajo el pino, donde entre libaciones de mosto y cantos en alabanza del dios, se le sacrificaron, colgándole y desollándole. Las carnes asadas y cocidas las pusieron en el prado sobre hojas verdes.
El pescado y los huevos te darán tantas proteínas que tu cuerpo se verá rozagante. También te agradecerá si le das pollo, carnes asadas y leche.
Deshonestos y crueles, engendraban hijos en las mujeres cautivas y los cebaban para comérselos. Cuando las hembras comenzaban a ser estériles, comíanlas asadas.
En seguida algunos mancebos elegidos y el sacerdote del ara traen las entrañas asadas de los toros, cargan en canastillos los dones preparados de Ceres y suministran los de Baco.
¡Corre a buscar! Y al mismo tiempo lanza al suelo unas grandes castañas asadas y, hablándome como a un animal: —Tráemelo, tráemelo —me dice.
Cuando están medio asadas, se hunde el piso y caen dentro de una gran cuba de aceite hirviendo preparada abajo, donde acaban de perecer.
Otros platos son fritos como las arepas hechas a base de maíz (también pueden ser asadas)...