Ejemplos ?
Confieso que César, por su valentía y por su sangre, y su eminencia en la arte militar y en las letras, mereció que le diese vuestra liberalidad los mayores puestos; mas también afirmo que mereció la muerte, porque quiso antes tomároslos con el poder de darlos, que merecerlos: por esto no lo he muerto sin lágrimas.
Wilson, y que pertenecieron antes a la biblioteca de Napoleón tituladas "El Contrato Social" de Rousseau y "El Arte Militar" de Montecuculi, se entreguen a la Universidad de Caracas.
Artículo 62.- La industria y el comercio son libres; pero podrán estancarse en provecho del Estado, el alcohol, el aguardiente, el salitre, la pólvora, las armas de fuego, las municiones de guerra y los explosivos usados en el arte militar.
Por consiguiente, si para hacernos dichosos tenemos necesidad de un arte, mediante el que se sepa usar de lo que es objeto del mismo o de lo que se ha cogido en la caza; busquemos otro que no sea el arte militar.
Sus hombres no sólo debían entrar en acción con plena confianza en su propio valor y reputación de guerreros, sino que también debían recordar bajo qué auspicios y qué general iban a luchar; si lo iban a hacer bajo el mando de un hombre que sólo era un gran orador, valiente sólo de palabra e ignorante del arte militar o bajo uno que sabía manejar él mismo las armas, que se podía poner a sí mismo en vanguardia y cumplir con su deber en el tumulto del combate.
Y sin embargo, mucho dependía de ese hombre, Lucio Papirio; tanto cuidado mostró en elegir el terreno y situar sus reservas, tanto fortaleció sus tropas en cuantas maneras aconsejaba el arte militar, que si las tácticas del general hubieran estado respaldadas por la buena voluntad de las tropas es absolutamente seguro que la guerra Samnita habría llegado aquel día a su fin.
En todo sobresalía por su vivo ingenio y ardiente aplicación: pero acostumbrado desde sus mas tiernos años á no oír en su casa mas conversaciones que las de armas, de guerra y de artillería, su inclinación le llevaba con preferencia al estudio científico del arte militar.
El Perfecto Capitán está dividido en seis libros: en los dos primeros trata el amor de las virtudes que deben adornar á un General, del modo de conducir un sitio, hacer una defensa, dar una batalla, emprender una retirada y otros puntos esenciales á la Táctica, ilustrándolos con ejemplos de la historia griega y romana con las observaciones de los maestros del arte militar Xenofonte y Cesar, y con los preceptos de Vegecio; todo en una dicción clara y pura, y con un estilo siempre noble y natural, á veces elegante y animado, dotes todas que hacen este libro digno precursor de los que despues escribieron Folard, Santa Cruz y demás modernos autores militares.
Pero la parte mas esmerada y sobresaliente de la obra son los cuatro libros destinados á la Artillería: en ellos se trata menudamente de las fundiciones de las piezas, de las municiones necesarias para su servicio, del planisferio y demás instrumentos matemáticos para dar alcance y seguridad á los tiros: se exponen, examinan y corrigen las doctrinas que sobre estos mismos objetos habían dado otros escritores anteriores, con especialidad las del célebre matemático Nicolás Tartaglia; todo con una claridad, una exactitud y un método, que se hacen estimar sobre manera de los inteligentes, aun ahora en que han llegado á tanta altura todos los conocimientos fisico-matemáticos, que concurren á formar este ramo del arte militar.
Protarco Nada más verdadero. Sócrates Tendremos que lo mismo sucede con la medicina, con la agricultura, con la navegación y con el arte militar.
En el fondo oscuro de la cocina resonaban dos voces: Don Antonio Lizárraga y Don Antonio Dorregaray, discurrían sobre arte militar: Recordaban las batallas ganadas, y forjaban esperanzas de nuevos triunfos: Dorregaray hablando de los soldados se enternecía: Ponderaba el valor sereno de los castellanos y el coraje de los catalanes, y la acometida de los navarros.
Precisamente todos los entendidos en el arte militar, así españoles como americanos, que han escrito sobre la batalla de Ayacucho, convienen en que esa batalla fué, por parte de los patriotas, la más correcta, la más ajustada á estrategia entre cuantas se dieron en América durante la larga guerra de Independencia.