Ejemplos ?
Se cerró el teatro, las pasteleras cubrieron sus mazapanes con crespón, el Rey y los sacerdotes rezaron arrodillados en los templos; la tristeza era general, pues nadie creía que Juan fuera más afortunado que sus predecesores.
Entonces los ojos asombrados de POPOCATEPETL se abrieron desmesuradamente al ver aparecer una grande embarcación, la trajinera sagrada, donde TEOPIXQUES arrodillados y vestidos de luto miraban tranquilos, pero solemnes, el cuerpo inerte de una bella mujer: Era IZTACCIHUATL que yacía tendida sobre un camastro cubierto por pieles de venado y rodeada por grandes ramos de Cempasúchiles y YOLOXOCHILES y una gran variedad de perfumadas flores donde parecía revolotear XOCHIPILI, el hijo de las flores, el perfume y la inspiración.
Los guardias con calzado de felpa se acercaban a cada puerta cerrada con candado y atisbaban con ojos consternados grises figuras en el suelo, preguntándose por qué se arrodillaban a rezar quienes jamás antes rezaran. ¡Rezamos toda la noche arrodillados, insensatos dolientes de un cadáver!
Culpar de todo esto a los banqueros es un acto de notaria injusticia, porque en todo caso la culpa la tuvo el gabinete económico Keynesiano que sobrecalentó la economía en la esperanza de una constante alza de los precios del petróleo Al fallar esto último, el globo se desinfló volando por los aires los sueños de grandeza y soberbia de los que decían tener a los poderosos del mundo arrodillados a sus pies.
clavarán sus balas enrejadas en el mustio corazón de su pereza y en el infierno delicioso de los sueros se dormirán en cuartos negros manchados de blancura, heridos colgando de los gritos, carteles altaneros en las sábanas, prisioneros de su antigua fama, caerán arrodillados de insolencias.
Pero el cura, de vez en cuando, echaba una ojeada a la iglesia donde todos los chiquillos arrodillados se empujaban con el hombro y caían como castillos de naipes.
Lo recibió éste en medio del recogimiento de todos y de los sollozos de los hijos que, arrodillados en torno de la cama, cogían de sus manos curtidas y secas al agonizante.
Luego saludaron a sus padres, los cuales estaban estupefactos, contemplando a aquellos tres hijos de reyes, con la tiara en la cabeza y arrodillados en adoración ante el recién nacido, sin plantear ninguna cuestión a su respecto.
¡Tsing-pé!-dijo el gran mandarín, y dio dieciocho vueltas seguidas con los brazos abiertos, y se echó por tierra, con la frente a los pies del emperador. Y a los mandarines, arrodillados en el aire, les temblaba en la nuca la cola.
Pocos años después, la muerte cernía sus alas sobre el casto lecho de la noble esposa, y un austero sacerdote prodigaba a la moribunda los consuelos de la religión. Los cuatro hijos de Evangelina esperaban arrodillados la postrera bendición maternal.
De su humo azul se llena la alta bóveda, Para cubrir la multitud, y las llamas saltan, Todos arrodillados escuchan con terror Y el sacerdote comienza con voz llena de dolor : - En el nombre de Aquel cuyo nombre eterno No es ningún mortal digno de pronunciarlo, Cuando su lengua inmóvil a las balanzas del tiempo, Mi muleta toca lentamente la punta del escudo Real, y por ello te llamo - si vives ¡ Oh, Sarmis, Sarmis, Sarmis !
Él, de aspecto sencillo y bondadoso, con una sonrisa de afectuosa y paternal satisfacción, distribuía su bendición a los feligreses apiñados en rededor suyo, extendiendo la mano para que, arrodillados, besaran el anillo los numerosos sacerdotes y seminaristas que lo venían a saludar; y esta recepción tan despojada de solemnidad y de ceremonias oficiales parecía todo un cuadro de la iglesia primitiva.