Ejemplos ?
Si hubiéramos de atenernos, a cada paso, a los precedentes, las instituciones armadas tendrían que comenzar por arrepentirse de haber procedido hasta aquí en una forma tan opuesta a los precedentes conocidos.
Al cabo columbráron una lucecilla, que era la tierra, y que pareció muy mezquina cosa á gentes que venian de Júpiter. No obstante, rezelando arrepentirse otra vez, se determináron á desembarcar en ella.
Día y noche deseaba a los que la habían burlado toda clase de males, la muerte, y, ¡cosa horrible!, la muerte en pecado, sin tiempo a arrepentirse.
De la muerte voluntaria por miedo de la pena o deshonra Si a ninguno de los hombres es lícito matar a otro de propia autoridad, aunque verdaderamente sea culpado, porque ni la ley divina ni la humana nos da facultad para quitarle la vida; sin duda que el que se mata a sí mismo también es homicida, haciéndose tanto más culpado cuando se dio muerte, cuanta menos razón tuvo para matarse; porque si justamente abominamos de la acción de Judas y la misma verdad condena su deliberación, pues con ahorcarse más acrecentó que satisfizo el crimen de su traición (ya que, desesperado ya de la divina misericordia y pesaroso de su pecado, no dio lugar a arrepentirse y hacer una saludable penitencia)...
Cada hombre, cada mujer, se apresura a alejarse de ahí con tanta rapidez como si temiera una explosión inesperada o que los patrones, autoritarios y déspotas, fueran a arrepentirse de haberlos dejado libres, de haber interrumpido la planificada explotación (Necesitamos obreros tecnificados, mano de obra.
Pero ello será un rasgo distintivo de las vertientes del pensamiento liberal-positivista en la etapa siguiente, cuando los magros frutos de las transformaciones liberales obligaron a algunos a repensar el camino andado (Sarmiento, Alberdi), arrepentirse otros (el colombiano José María Samper), o en ocasiones, a resucitar el viejo y sublimado ideario pedagógico del liberalismo ante la frustración republicana o revolucionaria, como ocurrió con Eugenio María de Hostos, los discípulos de positivista comtiano Gabino Barreda en México, o Enrique José Varona en Cuba.
Un adolescente es prueba continua, enfrentamientos fingidos, desafíos, altanería, procacidad, miedo, angustia, temor al ridículo, verse en el espejo, olor acre, arrepentirse, orgullo, egolatría, exhibicionismo, inseguridad a carcajadas o en sonrisas despectivas.
Ojalá que cada uno de nosotros –lo digo yo, que nunca levanté un arma- pueda arrepentirse de lo que omitió hacer o de lo que hizo, aunque ello no puede sustituir la necesaria justicia.
Hay que añadir gente elegante presurosa por comprar una propiedad cuyo precio sobrepasa sus posibilidades, pero que consideran lógica y fríamente el tiempo de vida que les queda a sus padres o a sus suegras, octogenarias o septuagenarias diciendo: «Antes de tres años heredaré seguramente, y entonces...» Un asesino nos desagrada menos que un espía. El asesino lo es quizá por un arrebato de locura, puede arrepentirse, ennoblecer.
Llegó el cura presto, por ver si por algunas señales daba indicios de arrepentirse de sus pecados, para absolverla dellos; y donde pensó hallar un desmayado halló dos, porque ya estaba Rodolfo, puesto el rostro sobre el pecho de Leocadia.
Para dar cumplida solución a esta cuestión, que encierra, otras varias (pues todo lo que ordinariamente observamos, así beneficios divinos como desgracias humanas, que los unos y los otros acontecen indiferentemente muchas veces a los que viven bien y mal, suele, excitar los corazones de algunos incrédulos); para resolverlo, digo, con forme convenía me ha detenido algún, tanto, especialmente para consolar a las mujeres santas y castas en quienes ejecutó violencia el enemigo, y que no perdieron la prenda de la honestidad, aunque las lastimasen el pudor y empacho de presentarse después en público, pues así podía reducir seguramente a que no les pesase de vivir a las que no tenían culpa de qué arrepentirse.
Y es claro: ellos empiezan por pasar el rato; y como suele suceder que una es tonta y se los cree, a lo mejor se encuentra con que no puede arrepentirse ya...