Ejemplos ?
Pues considérame la de buenos dientes, arregazados los labios, con todas las muelas y dientes desenvainados y en puribus los colmillos, muy preciada de regaño de mastín y a pique de la alma condenada; y veréis cuanto mejor es un neguijón fruncido y unos ojos rezmellados y una mano de mortero, contenta con ser mano, sin introducirse en revoloteos, en sonajas, en pinzas y en taravilla de bullicios.