arrastrada

arrastrada

s. f. Argent. Mujer de mala vida.

arrastrada

(aras'tɾaða)
sustantivo femenino
mujer que tiene relaciones sexuales con hombres por dinero Tiene fama de vulgar y arrastrada.
Traducciones

arrastrada

SFwhore, hooker (EEUU)
V tb arrastrado
Ejemplos ?
Y a su lento movimiento columpiada mi barquilla, apartada de la orilla y arrastrada libremente por el viento y el azar, me llevaba dormitando, escuchando vagamente bajo el bote mansamente, la corriente murmurar.
Recordé una carta de Susiche, o más bien, un poema en prosa, en la cual ella comentaba cierta hora de éxtasis en la que, arrastrada por un sueño vertiginoso, su mano había llegado hasta el Amado, despertándole, y había retrocedido luego, con trágica crispación, abatida y réproba, por haber tocado la luz.
Baldomero halló en la venalidad de doña Ninfa una fuerza auxiliar dentro de la plaza; y la inexperta joven, traicionada por la inmunda dueña, arrastrada por su cariño al amante, y más que todo fiando en la hidalguía del novio, sucumbió...
Inmediatamente su trabajo se haría sospechoso a la gente, que fácilmente podría ser arrastrada al convencimiento de ser la religión cristiana propia de una determinada nación y, por lo mismo, de que el abrazarla sería renunciar a sus derechos nacionales para someterse a tutelas extranjeras.
Dice Perpetuo Antañón (y mucho de esto también cuenta en su libro el viajero Stevenson) que tan luego como las campanas de la catedral anunciaron que el nuevo virrey entraba en el palacio de Pizarro, salió del de Toribio de Mogrovejo una magnífica carroza arrastrada por seis robustas mulas piuranas, negras retintas, conduciendo al ilustrísimo señor don Juan Domingo González de la Reguera, caballero gran cruz de Carlos III y decimosexto arzobispo de Lima, a hacer la visita de etiqueta al representante del monarca.
-¿Qué he de callar?-dijo-, si nos tratáis desta manera, debiendo regalarnos, pues no os traemos al infierno la hacienda maltratada, arrastrada y a pie, llena de lodos, como los siempre rotos escuderos, zanqueando y despeados, sino zahumada, descansada, limpia y en coche.
ha sido arrastrada por mí -continué, sin repetir después de míster Spenlow aquel nombre frío y ceremonioso para prometerme ocultarle nuestro afecto, - y lo siento amargamente.
Nos vio, y me envió con la mano un último adiós. ¡Adiós, pobre Emily, bella y frágil planta arrastrada por la tormenta! ¡Agárrate a él con toda la confianza que lo deje tu corazón roto, pues él te agarra a ti con toda la fuerza de su inmenso amor!...
Los trozos de hielo barridos por el viento venían a golpearme el rostro; las herraduras de mi caballo llevaban el compás sobre el suelo endurecido; la nieve, arrastrada por la brisa, se arremolinaba.
Una isla envuelta en brumas inclementes, que no ha sido animada por la industria, que explota sus bosques de una manera laboriosa y se ve arrastrada por las necesidades económicas a vivir entre los farellones de sus costas y frente al mar abierto, que le muestra el camino de una vida mas abundante, más segura y más risueña, es una isla fatalmente condenada a sentir que sus hijos la abandonen.
Costa Rica, por su tradición de país sin fuerzas armadas y por el legado que queremos preservar para las futuras generaciones, se niega a ser arrastrada a escenarios que han puesto su acento en la acción militar, altamente costosas, e intensivas en la pérdida de vidas humanas.
Estas máculas, mi querido Cebes, son una pesada envolvente terrestre y visible, y el alma cargada de este peso es arrastrada todavía por él hacia este mundo visible, por el temor que a ella le inspira el mundo invisible, o sea, el infierno, y va errante, como se dice, a los lugares de sepulturas, vagando alrededor de las tumbas, donde se han visto fantasmas tenebrosos, como son los espectros de estas almas, que no han salido del cuerpo purificadas del todo, sino conservando algo de esta materia visible que todavía las hace visibles.