argel


Búsquedas relacionadas con argel: Argelia

argel

adj./ s. m. Se aplica a la caballería que tiene sólo blanco el pie derecho.

argel

 
adj. Díc. del caballo o yegua que solamente tiene blanco el pie derecho.

Argel (Al-Djeza'ir)

 
C. capital de Argelia y del departamento homónimo (786 km2 y 1 690 191 h), al N del país, junto al Mediterráneo; 1 507 241 h. Puerto.
Traducciones

argel

Algiers

argel

Algier

argel

Alger

Argel

SMAlgiers
Ejemplos ?
El uno os dirá que un hombre vale en tal lugar la cantidad que darían por él en Argel; siguiendo este cálculo, encontrará países en donde un hombre no valga nada, y otros, en donde valga menos que nada.
Juan de Austria y otros personajes, pudo embarcar en Nápoles a bordo de la galera Sol; pero el 26 de Septiembre de 1575 se encontró rodeada de una escuadrilla de galeofas que mandaba el arráez Mará, renegado albanés, capitán de la mar de Argel.
La familia de este lo malvendió todo, empeñó las dotes de sus hijas, recurrió a los amigos: pero este caudal de lágrimas, llegado a Argel dos años después, no satisfizo las exigencias de Dalí Manú.
Cervantes pidió para sí toda la responsabilidad de la infortunada aventura, penetrando en Argel a pie, maniatado y perseguido por los insultos de un populacho soez.
En España tenemos el exemplo de Juliana de Cibo, que sirvió como soldado en la guerra de Granada contra los Moros; de María de Estrada, que militó en las tropas de Hernán Cortés; de María Zontano, que asistió en el exército destinado para la conquista de Argel, en tiempo de Carlos V.; y de María Pita, que tanto se señaló en el sitio que pusieron los Ingleses a la Coruña, omitiendo otras muchas, por no ser posible mencionarlas todas en tan corto volumen.
Vino, vió y venció, decia de él en las bellas canciones que hizo en su alabanza; y seguramente que merecía este incienso el héroe vencedor de unos Bárbaros á quienes no dexan mirar como enemigos despreciables las tragedias del Duque de San Blas, y Marques de Santa Cruz, y las repetidas y desgraciadas expediciones de Argel.
Si es vuesa merced soltero, y pretende estar cautivo en un Argel de quince años, déjenos orden y aviso para informarnos mañana de sus virtudes o vicios, calidad, patria y hacienda; y si no, adiós.
Allá, entre las palmeras, brilla, blanco y como de encaje, el minarete del palacio de arquerías de Argel, por donde andan, como reyes presos, los árabes hermosos y callados.
En esto entró un chauz, que es como alguacil, y dijo que estaba a la puerta de la tienda un judío que traía a vender una hermosísima cristiana; mandó el cadí que le hiciese entrar, salió el chauz, y volvió a entrar luego, y con él un venerable judío, que traía de la mano a una mujer vestida en hábito berberisco, tan bien aderezada y compuesta que no lo pudiera estar tan bien la más rica mora de Fez ni de Marruecos, que en aderezarse llevan la ventaja a todas las africanas, aunque entren las de Argel con sus perlas tantas.
Allí superando los alborotos de los sediciosos, y hollando las calumnias de sus émulos, supo sostenerse hasta el año de 1518, en que meditó su expedición á Argel, habiendo sido antes nombrado General de las fuerzas marítimas.
n 1976 se convoca un simposio internacional en Argel, el cual concluyó el 4 de julio de 1976, con la adopción por la Asemblea General de la ONU de la Declaración Universal de los Derechos de los Pueblos.
El Padre Contreras consiguió retenerle en España, y Andalucía le debió así su apóstol. «Estando todo corriente para su primera expedición dio vela con destino a Argel.