Ejemplos ?
Y el amor no es el goce de un instante que en su lecho de seda nos brinda la ramera palpitante; no es el deleite impuro que hallamos al brillar una moneda del cieno y de la infamia entre lo oscuro; no es la miel que provoca y que deja, después que la apuramos, amargura en el alma y en la boca...
Todos los que talamos con el hierro los campos de Ilión, sin contar las desventuras que apuramos peleando bajo sus altos muros, y los guerreros que oprime el Simóis bajo el peso de sus olas, vamos purgando por todo el orbe nuestras culpas con todo linaje de infandos castigos, a tal punto, que el mismo Príamo tendría compasión de nosotros: sábenlo la triste estrella de Minerva y los escollo eubeos y el vengador Cafereo.
¡Mustio el hogar está, seca la palma que con su sombra cobijó algún día la fuente cristalina do apuramos las glorias que el vivir nos prometía!