apetitoso


También se encuentra en: Sinónimos.

apetitoso, a

1. adj. Que abre el apetito el apetitoso aroma de las cocinas.
2. Se aplica a la comida o plato que es muy sabroso les sirvieron un apetitoso asado de cabrito. sabroso
3. Que despierta deseo la oferta es apetitosa, pero no puedo aceptarla. apetecible, atrayente, incitante

apetitoso, -sa

 
adj. Que excita el apetito.
Sabroso.
Que gusta de manjares delicados.
Traducciones

apetitoso

chutný

apetitoso

ADJ
1. (= gustoso) → appetizing; (= sabroso) → tasty; (= tentador) → tempting, attractive
2. (= comilón) → fond of good food
Ejemplos ?
-Sí; hay un bombón dentro; uno solo, rancio ya y sucio... No me resulta nada apetitoso, Pero ¿qué sucede, Arthur? ¡Estás muy pálido!
Esta substancia pues, que nosotros los profanos llamamos jugo exquisito, sabor delicado, es la misma que con delicias paladeamos cuando cae por fortuna en nuestros dientes un pedazo de tierno y gordiflaco matambre: digo gordiflaco porque considero esencial este requisito para que sea más apetitoso; y no estará de más referir una anecdotilla, cuyo recuerdo saboreo yo con tanto gusto como una tajada de matambre que chorree.
Cargo fue éste tan apetitoso que en 1590 lo pretendió nada menos que el inmortal Miguel de Cervantes Saavedra, aunque no recuerdo dónde he leído que no fue éste, sino el corregimiento de La Paz, el codiciado por el ilustre vate español.
Carlos V admitió el apetitoso obsequio, concedió el viso del Don a Alonso Ruiz, y le asignó una pensión vitalicia de mil ducados al año, que fue como decirle: «Come, que de lo tuyo comes».
Tomó primero, un plato de fina loza; luego, un vasito de plata, y después, una fiambrera donde había dos pollos asados, ya en trozos, y cubiertos de gelatina; aún dejó en la cesta otros manjares y golosinas, todo ello apetitoso y envuelto cuidadosamente: pasteles, queso, frutas, las provisiones dispuestas para un viaje de tres días, con objeto de no comer en las posadas.
Fué tosca la primera harina; el molino era primitivo. No era muy buen panadero Giuseppe; y el primer pan que hizo fue poco apetitoso.
Pues bien, todo ello junto no nos costaba al día siguiente más de tres pesetas a cada socio.¡Con tan liviano presupuesto se procuraba a la florida juventud santanderina el más apetitoso deleite de cuantos ofrecérsele podían!
Y en el vaivén sutil de la nave, el comedor adquiere un nuevo brío, se ha vestido casi de "Fonda", para celebrar con el amigo Llegando así los comensales, a amainar aquí el olvido; encontrándose con la nostalgia, de aquel Chile que ha perdido. Y son las Empanadas de Pino, quienes abren el apetitoso manjar, que muchos ojos dichosos, quieren pasar a degustar.
Entramos en una panadería, y después de proponer yo la compra de varios pasteles, que él rechazó una a una, nos decidimos en favor de un apetitoso panecillito integral que costó tres peniques.
Fue el caso que, a pesar de sus diciembres, a su excelencia se le encandilaban los ojos cada vez que por esas calles tropezaba con una de aquellas hembras hechas de azúcar y canela, vulgo mulatas, manjar apetitoso para libertinos y hombres gastados.
No era para menos; y si algo se consoló fue al ver que no por esto había muerto del todo la planta; pero sólo recuperó su tranquilidad cuando, a los cuatro o cinco días, pudo comprobar que volvía a brotar con una lozanía tan extraordinaria que de cada una de las ramitas cortadas por el diente del animal salían dos cargadas de hojas anchas y frescas que daba gusto, de un verde claro lo más apetitoso; y lo mejor fue que del mismo tronco de la planta salían retoños por todas partes y crecían a ojos vistas.
Por lo feo podía Diego Hernández servir de remedio contra el hipo. ¡Bocado apetitoso, a fe mía! Como para viuda y hambriento no hay pan duro, quizá doña Beatriz habría arrastrado de malilla con el chirlo y los cincuenta diciembres, si un quídam, envidioso de la ganga que se le iba a entrar por las puertas a Diego Hernández, no hubiera murmurado a los oídos de la dama que el novio era como mandado hacer de encargo y, aludiendo a que en sus mocedades había sido Hernández aprendiz de zapatero en España, enviádola estos versos: ::«Plácemes te da mi pluma, ::que un galán llevas, princesa, ::que ansí maneja la espada ::como maneja la lesna».