Ejemplos ?
Pero al calmarse la situación, Almagro hizo las paces con él, nombrándolo Capitán General y Teniente Gobernador, cargos que apetecía y con los que se envaneció aún más.
Méndez López era tan puntilloso, tan competente y apetecía tanto ser el número uno de su profesión, que mantuvo una sorda competencia profesional con Gregorio Mayoral Sendino.
Mientras estuvieron libres, ya no ocuparon voluntariamente sus lugares asignados cuando querían descansar sino que cada uno de ellos se buscaba en el barco el lugar que más le apetecía.Pero lo más sorprendente fue cuando algunos reconocieron con gran alegría a los que habían sido sus compañeros en Groenlandia y de los que habían estado separados a bordo.
Los días 1 y 2 de noviembre, por tradición se festeja a los fieles difuntos, se hacen altares y ofrendas elaboradas en casa con especial cuidado; chocolate, atole, tamales de queso, de calabaza, de frijol de chivo, conservas de cahuayote, calabaza, icaco, papaya, pemoles, pan de muerto y fruta de la época que produce la región como: limas, naranjas, caña, limones dulces, mandarinas, etc. Es decir todo aquello que les apetecía en vida.
Pero cada uno tenemos nuestra vida. Fue muy difícil coordinarlo, y en vez de abandonar el proyecto, decidí continuar porque me apetecía muchísimo».
Interpretada por Anthony Hopkins, Bridget Fonda, Matthew Broderick y John Cusack. Según comentó, la hizo porque le apetecía hacer una película divertida.
Mikel y Diego alegaron como motivo la falta de interés de Juanra por ensayar y su marcha de un concierto porque no le apetecía tocar.
Matlock lo describió así: «Todo el mundo tenía el pelo largo en aquella época, hasta el lechero, así que lo que hacíamos era que si veíamos a alguien con el pelo corto le parábamos en mitad de la calle y le preguntábamos si le apetecía ser cantante».
Sin embargo, entre los jóvenes sobre todo, se hizo famoso el llamado coloquialmente "Programa del chino", un programa de medicina natural donde un simpático presentador de rasgos asiáticos (que era el propio coreano Hoon Cho) instruía conocimientos de medicina natural y cultura asiática (aunque muchos opinan que realmente trataba lo que le apetecía en ese día) hablando en dificultoso español con acento asiático, en un escaso plató donde sólo había una mesa y un muñeco del ser humano de unos 30 cm, encajado todo en un único plano frontal (aunque en ocasiones también recurrían a una pizarra en lugar del muñeco).
A medida que yo crecía, crecían también los cuentos y relatos de Frutos, sin faltar los ejemplos y milagros de santos y ánimas benditas, materia en que tenía grande erudición; e íbame aficionando tanto a aquello, que no apetecía sino oír y oír.
José María Asensio ha reproducido por medio de la fotolitografía el Libro de Descripción de verdaderos retratos de ilustres y memorables varones, por Francisco Pacheco, dando al público á costa de considerables dispendios y fatigas un perfecto facsímile de la preciosa colección de semblanzas de hombres dignos de fama que conoció Sevilla en el decurso del siglo XVI y buena parte del XVII, tales como salieron del lápiz y de la pluma de aquel sabio escritor-artista, y como apetecía tenerlas la república estudiosa de la España moderna.
Con candidez admiraba un hermoso ciruelo cargado de fruta en sazón, y como es lógico, apetecía la fruta y le pedía con palabras tímidas.