Ejemplos ?
Esta voz conozco. POLONIA (Dentro.) Espera. SANTILLANA (Dentro.) Ésta es, señora, la casa en que os habéis de apear. DON FERNANDO ¡Ay cielos!
MARI-RAMÍREZ Y yo fiada en ella desde este día pongo en la tabla de afuera: «Quien se quisiere casar aquí se puede apear, que hay cueva casamentera».
Primeramente de ordena y manda que si pasado el Santísimo Sacramento por la Plaza o Calle, (si) alguno de hallare a caballo, se obligado a se apear del dicho caballo o bestia en que se hallare, so pena de dos libras de cera para el Santísimo Sacramento, la cual pena(rá) el Corregidor o Alcalde, (que) ejecuten y se entregue al Mayordomo que lo fuere.
No acabó de decir esto el duque cuando don Juan, con estraña ligereza, saltó del caballo y acudió a besar los pies del duque; pero, por presto que llegó, ya el duque estaba fuera de la silla, de modo que le acabó de apear en brazos don Juan.
Y pues el general va camino de los Charcas, vea vuesa merced cómo le da alcance y le notifica y a él y sus lanzas les intima la vuelta, que mozas casaderas hay en Lima y agradecerle han la diligencia. Y aunque intentó oponérsele el oidor Altamirano, no hubo santo que valiese para hacerlo apear de lo dicho.
Pasó Ruiz por algunas calles de la capital hasta llegar al palacio del dictador, donde sin permitírsele apear del caballo, tuvo que entregar al oficial de guardia el pliego de que era conductor.
Por más esfuerzos que el pobre Lorenzo hizo por apear de su burro a Josetón, no lo consiguió, porque la verdad era que Josetón quería un yerno que, cuando menos, fuese tan rico como su hija, aunque de su riqueza formasen parte tan pocas cepas como las de Antón el de Murrieta; y el primer pretexto que le ocurrió para rechazar a Lorenzo fue que Lorenzo cogía menos vino que él, y decirle que sólo le daría su hija cuando cogiese tanto, que era, a su parecer, decirle que no se la daría nunca.
El moro cuando esto vido luego se fue apear; sacó un alfanje muy rico para habelle de matar; mas antes que le hiriese le empezó de preguntar quién o cómo se llamaba, y si es de los doce pares.
Mas si la demanda fuer de rais, devel comprir de fuero, alli do es la rais; e si a la ora que demanda el uno al otro dijier el demandado; vos que me demandades, dadme fiador de alçada, e respondervos e; el otro gelo deve dar, e si non gelo dier, puedel prendar la demanda antel Alcalle fasta que de fiador, o otra tal eredat, como aquella; e si le dier fiador, devela apear aquella eredat, quel da, en que pueda auer derecho del por al tal, e quitarse della sin caloña; e sil vencier que la aya en salvo.
Vanse el uno para el otro con un esfuerzo muy grande: danse tan recios encuentros que el moro caído ha; Roldán que al moro vio en tierra luego se fue apear: -Dime tú, traidor de moro, no me lo quieras negar: ¿cómo tú fuiste osado de en toda Francia parar, ni al buen viejo emperador, ni a los doce desafiar?
El día siguiente, cerca de la una, entraron en la posada, con cuatro hombres de a caballo, dos caballeros ancianos de venerables presencias, habiendo primero preguntado uno de dos mozos que a pie con ellos venían si era aquélla la posada del Sevillano; y, habiéndole respondido que sí, se entraron todos en ella. Apeáronse los cuatro y fueron a apear a los dos ancianos: señal por do se conoció que aquellos dos eran señores de los seis.
Nunca, por supuesto, faltan hacendados que quieren mayor precio, o quieren obligar al resero a apartar osamentas, o tratan de envolverlo en conversaciones de no acabar; y la mujer interviene, y lo dejan ir hasta el palenque, a veces montar a caballo, antes de decir que sí; con don José, era juego peligroso, pues más de una vez, había sucedido que, aunque hubieran aflojado, no se había vuelto a apear; y era esta una despedida para toda la vida, dejándolos ya que buscasen quien pagase más que él, por sus cuatro guachos.