antirrepublicano

(redireccionado de antirrepublicana)

antirrepublicano, a

adj./ s. POLÍTICA Que es contrario al sistema republicano. republicano
Ejemplos ?
Un terror hasta entonces desconocido se instaló en el pueblo; la fiebre antirrepublicana y anti Frente Popular, unida a la fobia anticomunista, estaban a la orden del día y las detenciones, los procesos y encarcelamientos se volvieron cotidianos.
La adopción de las medidas para establecer el Estado laico y la completa separación de la Iglesia y el Estado que determinaba la Constitución de 1931 fue obra inicialmente del Gobierno Provisional de la Segunda República Española presidido por el católico liberal Niceto Alcalá-Zamora, que tuvo que hacer frente a la crisis de mayo de 1931 provocada por la quema de conventos de 1931 en España y los conflictos subsiguientes suscitados por la actitud antirrepublicana del cardenal primado Pedro Segura y del obispo de Vitoria, que fueron expulsados del país.
Colaboró, dentro de la sociedad de Estudios Vascos, en 1930, en la preparación del Estatuto Vasco-Navarro Tuvo disensiones importantes durante la Segunda República Española con la dirección del PNV. Esta les obligaba a participar en la Coalición católico-fuerista profundamente antirrepublicana.
Con Calvo Sotelo y Gil Robles a la cabeza los diputados de la derecha antirrepublicana convirtieron el Congreso de los Diputados en un “campo de batalla” con intervenciones provocadoras que dieron lugar a duros enfrentamientos dialécticos con la izquierda, que tuvieron un impacto público desastroso para la estabilidad de la República, ya que proyectaban una imagen de “desgobierno” que alimentó la “estrategia de la tensión” que se estaba produciendo en la calle.
Al día siguiente se celebró el entierro del alférez que se convirtió en una manifestación antirrepublicana a la que asistieron los diputados Gil Robles y Calvo Sotelo, oficiales del ejército y falangistas armados.
A ellas concurrieron, por una parte la Conjunción Republicano-Socialista, compuesta por el PSOE, los radicales de Lerroux, los radicalsocialistas, la Derecha Liberal Republicana de Alcalá-Zamora y la Acción Republicana de Azaña, si bien cada partido concurría con su propio programa. La derecha antirrepublicana concurrió dividida y no presentó candidaturas en parte de las circunscripciones.
Así pues, la izquierda republicana y socialista, con el apoyo final del Partido Republicano Radical, impusieron su modelo de laicismo y no buscaron el consenso ni siquiera con la derecha católica republicana y mucho menos con la derecha católica “posibilista” (con la derecha monárquica e integrista antirrepublicana el consenso era absolutamente imposible).
Así pues, la izquierda republicana y socialista, con el apoyo final del Partido Republicano Radical, impusieron su modelo anticlerical radical y no buscaron el consenso ni siquiera con la derecha católica republicana y mucho menos con la derecha católica “posibilista” (con la derecha monárquica e integrista antirrepublicana el consenso era absolutamente imposible).
La primera rebelión antirrepublicana se inició en septiembre de 1822, dirigida por el coronel español Benito Remigio Boves, sobrino del caudillo llanero José Tomás.
El desacuerdo se resolvió finalmente gracias a la intervención de Manuel Azaña en el pleno que se celebró por la tarde en el que pronunció la famosa frase “España ha dejado de ser católica”, que más adelante, sacada de su contexto, sería utilizada por la derecha antirrepublicana como la “prueba” de que el proyecto de Azaña era “descristianizar” España (en realidad a lo que se refería Azaña era a que el catolicismo había dejado de ser el elemento definidor de la cultura española y que por tanto se tenía que proceder a la completa y radical separación de la Iglesia y el Estado).
Desde su primer discurso en el cargo, dejó clara su repugnancia hacia aquellos republicanos que habían optado por aliarse con una derecha antirrepublicana para gobernar el país e, implícitamente, se desentendió de cualquier futura alianza con los primeros.
El desacuerdo en el bloque anticlerical radical se resolvió finalmente gracias a la intervención de Manuel Azaña en el pleno que se celebró por la tarde en el que pronunció la famosa frase “España ha dejado de ser católica”, que más adelante, sacada de su contexto, sería utilizada por la derecha antirrepublicana como la “prueba” de que el proyecto de Azaña era “descristianizar” España (en realidad a lo que se refería Azaña era a que el catolicismo había dejado de ser el elemento definidor de la cultura española y que por tanto se tenía que proceder a la completa y radical separación de la Iglesia y el Estado).