Ejemplos ?
Todas sus acciones eran edificantes: si se le seguía á los hospitales, se le veía cuidar á los enfermos hasta el extremo de lamerles sus llagas; si disputaba con los sabios, llevaba sus razones hasta el convencimiento; si predicaba, sus palabras eran saetas que penetraban el corazón de sus oyentes; y si por estas virtudes oia alguna vez sus alabanzas, se confundía hasta anonadarse.
Pues ahora bien: supuesto que nosotros sabemos hacer coplas en verso aconsonantado, que tenemos cada cual nuestro Rengifo, que hemos pasado toda la vida en esta ocupación, y que, altamente persuadidos del mérito de nuestras obras, no dudaremos ofrecerlas por modelo al orbe que las admira, y a las generaciones futuras que han de anonadarse al verlas, ¿qué nos falta para llamarnos alumnos vuestros?
Su carne aliviada, ya no pesaba, empezaba una vida diferente; le pareció que su ser, subiendo hacia Dios, iba a anonadarse en aquel amor como un incienso encendido que se disipa en vapor.
Por ahí entró el Divino Niño en su dolorosa y humilde carrera; así empezó a anonadarse delante de su Padre, a enseñarnos lo que Dios merece por parte de su criatura, a expiar nuestro orgullo, origen de todos nuestros pecados, y hacemos sentir toda la criminalidad y desórdenes del orgullo.
Por ahí entró el Divino Niño en su dolorosa y humilde carrera; así empezó a anonadarse delante de su Padre, a enseñarnos lo que Dios merece por parte de su criatura, a expiar nuestro orgullo, origen de todos nuestros pecados y hacernos sentir toda la criminalidad y desórdenes del orgullo.