anochecido


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anochecido

adv. Al anochecer.
Ejemplos ?
Me perdí varias veces en las calles, donde sólo hallé una beata a quien preguntar el camino: anochecido ya, llegué a la Casa del Rey.
que comienzo... Había anochecido en Dimisch esh Sham. La ciudadela amurallada y blanca parecía aplanarse a los pies del abultado monte.
Hízolo así la niña. Ya anochecido, regresaron de la caza los demás y se sentaron a la mesa. Mientras comían preguntaron a Benjamín: - ¿Qué novedades hay?
—Mucho tarda, dijo el último, padre esta noche, Teresa. —Ya ha tiempo que ha anochecido. —Muchacho, atiza esa vela y deja quieto ese bote.
sostener las cadenas de la esclavitud. Mi esperanza salió vana, y despues de anochecido fui con la caballeria al Manantial pa. lograr algun descanzo pero ya con la determinacion de esperar alguna insinuacion del xefe enemigo hasta las diez de la mañana siguiente, ó en caso contrario finalizar la accion pr.
5.° Debe tenerse siempre presente que desde las dos o las tres de la madrugada, hasta la salida del sol, y desde las cinco o las seis de la tarde hasta dos horas después de anochecido, es cuando se cometen la mayor parte de los crímenes; por consiguiente, a estas horas deben procurar aparecer las parejas del Cuerpo en los sitios sospechosos.
Así, finalmente consiguió el buen caballero convencerle para que le acompañara a su castillo. Ya había anochecido cuando llegaron a la fortaleza.
Una tarde, habiendo echado de menos su cartera, donde guardaba un fajo de billetes, bajó al jardín del hotel a hora impensada, casi anochecido, por si la encontraba allí, y registró, agachándose, los macizos de plantas, hasta un grupo de arbustos que ocultaban un banco de piedra.
Una ola de frío glacial que entró por los cristales de la guardilla despabiló a la mujer y renovó sus sufrimientos. Notó, entre nuevos tártagos, que había anochecido.
Era ya anochecido, y, aunque Carriazo importunaba a Avendaño que fuesen a otra parte a buscar posada, no le pudo quitar de la puerta de la del Sevillano, esperando si acaso parecía la tan celebrada fregona.
Pero hablad, os lo ruego. -Hoy, después de anochecido, salid por la cancela del jardín, y bajad rodeando la muralla. Encontraréis una casa terreña que tiene en el tejado un cráneo de buey: Llamad allí.
Después, loco de furor, seguí matando..., y maté... hasta después de anochecido..., hasta que no había un cristino en el campo de batalla.