Ejemplos ?
cada hora, cada día, cada año, como si con tanto llanto se propusieran las lágrimas perpetuarnos los océanos y al anegar las palabras convertirlas en naufragios de gritos que callaron por no despertar silencios a los cielos...
El junio adelante, que es el riñón del invierno, y le hizo tan grande y desaforado de lluvias, tempestades, que fue cosa mostruosa, que como es toda esta tierra llana, pensamos de nos anegar, y dicen los indios que nunca tal han visto, pero que oyeron a sus padres que en tiempo de sus abuelos hizo así otro año.
XXX El heredado auriga, Faetón solo en la edad, no Faetón en la osadía, al diadema de luciente Apolo en sombra obscura perdonó algún día. Luto vestir al uno y otro polo hizo, si anegar no su monarquía en lágrimas, que pío enjugó luego de funerales piras sacro fuego.
Yo escribiré cómo muge El vendaval en tus torres, Cómo entro las jarcias cruje Del buque que va a anegar; Cómo zumba en las almenas Con que ciñes tus castillos, Cómo silba en las cadenas Que el puente han de sujetar.
Bomba, bomba y agua fuera! Vayan los cargos al mar que nos vamos anegar, do remedio no se espera! A l'escota socorred! socorred!
Avía Fortuna dispuesto la ora, e como los suyos comiençan a entrar, la barca con todos se ovo anegar de peso tamaño non sostenedora.
El Dios juglar de los débiles ha de manifestarse también hercúleo y suntuoso. Ha de hendir, incendiar, anegar, aplastar y machacar cuando convenga.
Os he de anegar y os he de dar por pasto a los peces, si al punto no devolvéis Cloe a las Ninfas, y a Cloe su rebaño, cabras y corderos.
Quién, que, bajo la frígida corteza de su apatía nacional, ardiente encierra un corazón que la fiereza de un imposible amor sufre valiente, le pretende anegar en la cerveza con aire al parecer indiferente, y roe su pasión que no disipa el hirviente licor ni la honda pipa.
Don Fernando Ponce de León, Ante mí, Phelipe Gonçales de Zandoya, Escribano de Su Majestad. (1): Relativo de la palabra anegar, que conjugado quiere decir inundar de agua o cualquier otra materia liquida.
SEGVNDA EDAD DEL MVNDO, desde el arca de Noé, del luuio, says mil y seycientos doze años: Mandó Dios llouer quarenta días y quarenta noches, aún pesó cin escanpar y esto uastó para anegar el mundo.
Es de destacar una curiosidad y es que para la construcción del embalse los técnicos se vieron obligados a anegar pueblos y pedanías de gran interés.