Ejemplos ?
Abundan los sitios arqueológicos, en las orillas de los uadis, en los márgenes de los panes o salares y en los límites del Teneré, en lo que era sabana arbolada, donde todavía había agua hace unos 4.000 años. Es fácil encontrar puntas de flecha y de hacha, morteros y piedras de amolar.
se construyeron casas de adobe (ladrillos de barro) y fabricaron herramientas de hueso y pedernal pulimentado, hachas pulidas y piedras de amolar.
Agarraron después una escoba y unos trapos; le sacaron el avispero, y ello más bien quedó medio decente. Apenas se vio andando recobró fuerza, y en un instantico volvió a amolar la desjarretadera...
Para acabarla de amolar, llevaba todos los mamotretos del día que a veces ni usamos, sin embargo los maestros nos regañan si no los presentamos.
Y entonces le pediré que me ayude a tironiar, pues naides me ha de amolar estando a mi lao usté; y lo primero que haré, será entregarle las riendas del Menisterio de Hacienda pa que sólo lo maneje, y en güen estao me lo deje sin que su honor se le ofienda.» El emigrao se empacó y muy retobao se puso, lo trató al otro de luso y mil nombres que le dio.
La elección ha de hacerse en la casa que aparece a la derecha. Ese que se presenta por aquella bocacalle con larga viveza y una rueda de amolar es un pretendiente a la casona.
JUAN. Es su consecuencia clara, puesto que amor se compara a la piedra de amolar, en que el más agudo acero da a sus filos perfección.
20 Y todos los de Israel descendían á los Filisteos cada cual á amolar su reja, su azadón, su hacha, ó su sacho, 21 Y cuando se hacían bocas en las rejas, ó en los azadones, ó en las horquillas, ó en las hachas; hasta para una ahijada que se hubiera de componer.
Hacia el sur del municipio se encuentran varias corrientes como Las adjuntas, Rancho Viejo y Alto; además existe la presa El Joyero, que se surte de los arroyos El Joyero y Piedras de Amolar.
Por todos lados hay grandes batanes o piedras de amolar, cada una de más de 45 kg, así como pedazos de alfarería regados por el piso, de puro estilo Tiahuanaco.
Don domingo trajo la piedra a su hacienda de Belén Rincón y después de algunos días la cogió para ver si le servía para amolar y alcanzó a ver una bella sombra.
En el municipio se localizan los siguientes cerros: Cerro Alto, Piedras de Amolar, El Redondo, El Gato, El Pelón, De La Cal, El Colorado, El Picacho, La Tinaja, La Gallega, La Boquilla, De La Cruz, Las Ardillas, Cerro de la Antena, El Chatillo, Las Mesas, Cerrito Lucas, Cerros Los Morritos, Cerro El Morro, Cerro del Potosí y Cerro de el Águila o de Santiago, siendo estos tres últimos los de la prominencia más alta del municipio con una altura de 2,630 metros sobre el nivel del mar.