Ejemplos ?
— Lazerado yo, aborrido, no hay dolor que assí me duela que en perder esta moçuela el gasajo he ya perdido. Estoy tan amodorrido que muy mal te conozco ya, Pascual.
Que no pueden mis sentidos ni discreción ni cordura hazer mi vida segura. — Dígote que una zagala me ha traído amodorrido, mas hétela perseguido hasta deslindar su gala.
Mírale amodorrido con una promesa, y los negocios que se le ofrecen cuando le ofrecen, cómo vuelve a su casa con un esquilón por tos, tan sonora que se oye a seis calles, qué calidad tan inmensa y qué honra halla en lo que come y en lo que le sobra, y qué nota en lo que pide y le falta, qué sospechoso es de los pobres y qué buen conceto tiene de los dadivosos y ricos, qué a raíz tiene el ceño de los que no pueden más y qué a propósito las jornadas para los precipitados de dádiva.