Ejemplos ?
(Sí, un cuento de hadas, señoras mías, pero que ya veréis sus aplicaciones en una querida realidad), no bien había tocado el cáliz de la flor, cuando de él surgió de súbito una hada, en su carro áureo y diminuto, vestida de hilos brillantísimos e impalpables, son su aderezo de rocío, su diadema de perlas y su varita de plata. ¿Creéis que Berta se amedrentó?
En efecto, burgueses y tenderos habían descubierto que, en uno de sus decretos del 2 de diciembre, Bonaparte abolía el voto secreto y les ordenaba inscribir en los registros oficiales, detrás de sus nombres, un sí o un no. La resistencia del 4 de diciembre amedrentó a Bonaparte.
Como tenía vergüenza de ver su cabeza pelada, fue a esconderse a una madriguera de zorras. Al volver percibió el zorro en la oscuridad dos ojos grandes que brillaban como ascuas, se amedrentó y huyó.
Olga, con 65 años, no se amedrentó ante la creciente represión y organizó las denominadas "canastas alimenticias" para los obreros, dio charlas, montó exposiciones e «impulsó con su ejemplo a las organizaciones de mujeres para unirse ante la dictadura», transformándose tal como ella misma definiría en una «educadora clandestina».
Tras la caída definitiva de Morgoth en la Guerra de la Cólera, y luego de ver el poderío de los Señores del Occidente, Sauron se amedrentó y pidió perdón y clemencia.
Una cornada en el cuello y fractura en la clavícula izquierda fueron el resultado de la fatalidad en el toreo. A pesar de este incidente que pudo haberle costado la vida, Rafi Camino no se amedrentó.
Mithrandir esperó al balrog en un extremo del puente, apoyado en la vara que sostenía con la mano izquierda y en la mano derecha blandía a Glamdring. El enemigo levantó el látigo y avanzó hacia él, pero Gandalf no se amedrentó y le gritó "...No puedes pasar...
Desde ahí, Enobarbo se dirigió a reunirse con Pompeyo en Tesalia y propuso que una vez acabada la guerra, todos los senadores que hubieran permanecido neutrales fuesen llevados a juicio. Cicerón, a quien acusó de cobardía, no se amedrentó por ello.
Riutort no se amedrentó y en las elecciones internas para elegir candidato a Intendente de Córdoba, del 29 de abril de 2007, desafió al candidato del gobernador.
Fue cuando El Libertador acudió a una mansión local, la Hacienda Moconoque, donde fue recibido por "Nevado" que, a pesar de ser un cachorro, no se amedrentó ante las armas y amenazas de los acompañantes de Bolívar.
O acaso porque el periodista no se me amedrentó cuando tuvo que renunciar a HOY, por un intento de censura, y con decisión y valor —quijotescos— dio vuelta a la hoja, no se victimizó, y con la espada al frente y en compañía de muchos “Sanchos” echó a andar, enfrentando a los molinos de viento, su emblemática Siempre!
Ambos realizaron un papel protagónico en varios combates, obligaron a la rendición de los federales parapetados en el edificio del templo de la catedral de Culiacán ubicado en la Avenida principal de la ciudad (actualmente Avenida Álvaro Obregón); Clara, con su puntería infalible, amedrentó a los federales.