amarillento

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amarillento, a

adj. Que tira a amarillo o es de color o tonos amarillos las amarillentas espigas de trigo. amarillejo

amarillento -ta

 
adj. Que tira a amarillo.

amarillento, -ta

(amaɾi'ʎento, -ta)
abreviación
que tiene un tono de amarillo luz amarillenta
Sinónimos

amarillento

, amarillenta
adjetivo
Traducciones

amarillento

yellowish

amarillento

gelblich

amarillento

jaunâtre

amarillento

geelachtig

amarillento

مصفر

amarillento

gullig

amarillento

צהבהב

amarillento

노란

amarillento

ADJ (= que tira a amarillo) → yellowish; [tez] → pale, sallow

amarillento-a

a. yellowish.

amarillento -ta

adj yellowish
Ejemplos ?
O bien verá un fantasma que se pierde con un rastro de luz amarillenta, o huyendo de una lamia que le muerde, dará con un vestiglo que atormenta.
Aborrecedor implacable de los cristianos y de cuanto a ellos pudiera pertenecer, jamás pasó junto a un caballero principal o un canónigo de la primada sin quitarse una y hasta diez veces el mugriento bonetillo que cubría su cabeza calva y amarillenta, ni acogió en su tenducho a uno de sus habituales parroquianos sin agobiarlo a fuerza de humildes salutaciones, acompañadas de aduladoras sonrisas.
Los poetas presintieron siempre esta alianza, y en sus himnos de amantes felices o en sus lamentos desesperados hay algo de la sonrisa final de una boca sin labios, sardónica y amarillenta, que parece burlarse de la insignificancia de los placeres y dolores que traen revuelto al hormiguero humano.
La cabeza, en forma de calabazo, podría representar la de un sacerdote poseído de neurosis ascética; era aplanada de cráneo, de cabello recio y entrecano, cortado siempre al rape como un cepillo; ni pelo de barba en aquella cara amarillenta y marchita; y no porque fuese lampiño el santo varón, sino porque su compadre Feliciano, alma caritativa como pocas, lo afeitaba jueves y domingo y le cortaba el pelo cada quince días, merced a lo cual se le formaba por oda la rapadura una sombra cenicienta que lo aclerigaba más y más.
El maizal pasó del verde claro a una blancura amarillenta, y a fines de Noviembre sólo quedaban de él columnitas truncas sobre la negrura desolada del rozado.
Editorial tras editorial viene la amarillenta hoja de los científicos tratando de los asuntos obreros con aparente seguridad, para dar a los de México la orientación que conviene a los intereses del gobierno y la burguesía; pero mal disimula sus inquietudes cuando dice: ...
De nosotros, el artista, el intelectual, el que podía preciarse de que le visitaba la gloria, era Fausto Delmonte, y su palidez amarillenta, la botella de agua mineral que colocó al lado de su cubierto el mozo, y el frasquito de medicamento extranjero que él mismo puso cuidadosamente al otro lado, me delataron al hombre mordido por padecimiento incurable, herido en las hondas raíces de la energía orgánica y a quien los ramos de laurel no compensaban el desastre físico.
Don Ruperto bien se acordó haber comido, algunas veces, algo medio parecido: una especie de cosa dura y quebradiza, que llamaban galleta, amarillenta en el interior, con olor a moho y preguntó si era esto lo que tanto entusiasmo despertaba en el ánimo del piamontés.
Entretanto, las cuatro banquetas se llenaban, el coche rodaba, los manzanos en fila se sucedían; y la carretera, entre sus dos largas cunetas llenas de agua amarillenta, iba estrechándose continuamente hacia el horizonte.
Me aparté de la pasarela con Annie. El buque permanecía detenido en medio de una llanura que parecía pintada de amarillenta luz muerta.
Su pensamiento, inmóvil en un hecho, repetía: –Es inútil, soy un asesino –mas, de pronto, al aparecer el cubo rojo o amarillo del zaguán de un lenocinio, se detenía, vacilaba un instante bañado por la neblina rojiza o amarillenta, luego, diciéndose–: Será en otro –continuaba su camino.
Luciano compuso el gesto que le era habitual, pues se había especializado en comunicarle a sus prójimos malas nuevas, e inclinando su cara amarillenta y angulosa hacia la mía, repitió: —Te juro que es tremenda.