Ejemplos ?
Corrieron seis meses, y después de haber apurado más torturas que las que en el purgatorio amagan al pecador, lo pusieron un día en la calle, no sin que hubiera hecho primero abjuración de levi ante sus señorías los inquisidores contra la herética pravedad y comprometídose a confesar y comulgar en todas las solemnes festividades de la Iglesia.
Porque estas hojas errantes que por mi memoria vagan, Estos recuerdos que amagan No dejarme hasta morir, Hojas secas de mí mismo, Que arrancadas de mi centro, A mí asidas las encuentro Sin poderlas desasir, No pasarán como pasan, Esas hojas del otoño; No tienen otro retoño, Mas tampoco tendrán fin; Sopla el viento y no las lleva, Cae la lluvia y las perdona; Igualmente las abona El desierto y el jardín.