Ejemplos ?
El concepto perfecto de todas las chicas frívolas pero características en línea general de la alta sociedad a la vez, la historia sin ella es casi inconcebible».
Tras su lanzamiento en 1951, Taylor fue aclamada por su interpretación de “Angela Vickers”, una mujer malcriada perteneciente a la alta sociedad, que se interpone entre “George Eastman” (Montgomery Clift) y su pobre novia que se ha quedado embarazada “Alice Tripp” (Shelley Winters).
Ángel de Alvear —hermano de Marcelo— le pidió a Tomás Le Breton que hiciese recapacitar a su hermano de casarse con «una cantante». Existió cierta hostilidad por parte de la alta sociedad porteña hacia Regina.
Este público estaba compuesto en buena parte por artistas, entre ellos Eugène Delacroix, la familia Rothschild, Adam Mickiewicz, Heinrich Heine, la condesa Marie d'Agoult y Franz Liszt, además de otros miembros de la alta sociedad; justamente Liszt se refirió a esta audiencia como: «...
La llegada de Sancho IV al trono vino motivada, en parte, por el rechazo de un sector de la alta sociedad castellana a la política de su padre, Alfonso X, y a su admiración por la cultura árabe y judía.
En su siguiente filme, Stage Door (1937), actuó con Ginger Rogers en un papel que refleja su propia vida, la de una niña de la alta sociedad tratando de convertirse en actriz.
La vizcondesa de Noailles acababa de entrar en su vida, aunque Domínguez tardó todavía un año en abandonar definitivamente a Nadine Effront. Fue entonces cuando se introdujo en los círculos de la alta sociedad parisina».
En esta época Basquiat, entre otros pocos, llegó a utilizar las páginas de papel couché de las revistas de información general y de moda, como Time, Newsweek, Vanity Fair y Vogue no por su pintura, sino por su vida de “alta sociedad” y por su presencia en fiestas y en clubes de moda, como el neoyorquino Palladium.
Sea como fuere, es claro que provenía de una familia distinguida, perteneciente a la más alta sociedad hispana en una época en que la provincia de Hispania estaba en pleno auge dentro del Imperio romano.
Una vez finalizado el rodaje de Alta Sociedad, anunció a la MGM que se retiraba, rompiendo así el contrato que aún tenía en vigor con la productora.
Al terminar esta película la MGM le presentó un nuevo proyecto, se trataba del filme Alta sociedad (película de 1956), que era una adaptación musical de The Philadelphia Story, una comedia teatral de Philip Barry.
Su fama se basó en su vigoroso realismo, pero manteniendo simultáneamente una eficaz “pintura de salón”, utilizando una amplia gama de temas que fueron desde las escenas de la alta sociedad y lujosas decoraciones hasta obras en torno a dramas sociales y las cruentas luchas de liberación.