almohada

(redireccionado de almohadas)
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almohada

(Del ár. al-muhadda, lugar en que se apoya la mejilla < hadd, mejilla.)
1. s. f. Colchoncillo relleno de una materia esponjosa, como lana o plumas, que sirve para reclinar sobre él la cabeza en la cama el traumatólogo le recomendó usar una almohada anatómica.
2. Cojín que sirve para sentarse, arrodillarse o recostarse. almohadón
3. consultar algo con la almohada coloquial Pensar, meditar con el tiempo necesario algún negocio, idea o problema antes de darte una respuesta tengo que consultarlo con la almohada.

almohada

 
f. Colchoncillo para reclinar la cabeza en la cama o para sentarse.
Funda de lienzo blanco para la almohada de la cama.

almohada

(almoˈaða)
sustantivo femenino
1. objeto blando para apoyar la cabeza en la cama Cuando compré el colchón, me regalaron las almohadas.
2. funda de tela para la almohada Las almohadas están limpias.
meditar hasta el día siguiente un problema Voy a consultar con la almohada si acepto el trabajo.
Sinónimos

almohada

sustantivo femenino
cabezal, cabecera, cojín, cabecero.
Cabezal es una almohada cuando es pequeña, o también cuando es larga, estrecha y ocupa toda la cabecera de la cama.

consultar con la almohada locución (col.)reflexionar, meditar, pensar.
Traducciones

almohada

pillow, cushion

almohada

kussing

almohada

coixí

almohada

pude

almohada

kuseno

almohada

coussin, oreiller

almohada

kussen

almohada

pute

almohada

poduszka

almohada

kudde, dyna, huvudkudde

almohada

polštář

almohada

tyyny

almohada

jastuk

almohada

almohada

베개

almohada

หมอน

almohada

yastık

almohada

gối

almohada

枕头

almohada

Възглавница

almohada

枕頭

almohada

הכרית

almohada

SF [de cama] → pillow; (= funda) → pillowcase; (= cojín) → cushion
consultar algo con la almohadato sleep on sth
almohada mariposabutterfly pillow
almohada neumáticaair cushion

almohada

f. pillow.

almohada

f pillow, cushion
Ejemplos ?
Y después de un momento, levantándose para mullir mis almohadas, murmuró apenada de ver mi ceño adusto: —¿Qué peligro era ese, Señor Marqués?
Hace media hora que la portera le llevó el recado... -contestó muy tranquilamente la joven, arreglándole las almohadas. En cuanto a la inflamable Condesa, excusado es decir que había vuelto a picarse con su huésped al oír aquellos nuevos exabruptos.
Estaba sobre almohadas bordadas de blanco y negro, y un acerillo de flores, incorporada en el lecho; jubilados de las tocas los licenciosos cabellos, ni muy oro ni azabache: medio sí destos extremos; con una almilla de aguja, de seda y oro, y de celos en la color turquesada: celos vi, con celos vuelvo.
Colocáronme, por mucha distinción, entre un niño de cinco años, encaramado en unas almohadas que era preciso enderezar a cada momento porque las ladeaba la natural turbulencia de mi joven adlátere, y entre uno de esos hombres que ocupan en el mundo el espacio y sitio de tres, cuya corpulencia por todos lados se salía de madre de la única silla en que se hallaba sentado, dígamoslo así, como en la punta de una aguja.
o esperaba, por cierto, Paco el Churumbela la acogida que iba a tener, y riente y satisfecho, como hombre a quien la dicha sonríe perpetuidad, penetró gallardamente en su cubril, arrojó también gallardamente el sombrero sobre la cama, que incitaba al reposo con su tersa superficie, su colcha limpísima y sus nítidas almohadas, y tras dejar escapar un suspiro de satisfacción al encontrarse en aquel su nido, que hablaba muy alto de las dotes de mujer pulcra y hacendosa que adornaban a Rosario, sentóse en la vieja mecedora donde solía dormir sus siestas en las tardes calurosas del estío.
Y para aquella cama que antes fuera dura tarima de costurero, hubo blandicies por colchones y almohadas, y almidonadas blancuras semanales por sábanas y fundas, y flojedades cariñosas por la colcha grabada, de candideces blandas y flecos desmadejados y acariciadores.
En fin, ya están aquí. Yo me incorporé en las almohadas: —¿Sor Simona, quiere usted autorizarles a entrar? La Madre Superiora se acercó a la puerta y gritó: —Sor Jimena, que pasen esos señores.
Alzándome en las almohadas se lo dije a la monja: —Señora, mis soldados guardan la tradición de las lanzas castellanas, y la tradición es bella como un romance y sagrada como un rito.
Lo que más le asustaba era el abatimiento de Emmá; porque no hablaba, no oía nada a incluso parecía no sufrir, como si su cuerpo y su alma hubiesen descansado juntos de todas sus agitaciones. Hacia mediados de octubre pudo sentarse en la cama con unas almohadas detrás.
Un impulso loco surgió en las profundidades de mi ser, irrazonado y rápido como una descarga eléctrica y como un tigre que se abalanza sobre la presa cerqué con las manos crispadas, sujetándola como con dos garras de fierro, la garganta blanca y redonda de la divetta. ¡Ahogarla ahí, como un animal dañino contra las almohadas de plumas!
Llegó la noche, y bien triste para don Diego, pues con ella Laura se fue a su casa, y él a la suya, donde acostándose en su cama (común remedio de tristes, que luego consultan las almohadas, como si ellas les hubiesen de dar remedio), dando vueltas por ella, empezó a quejarse tan lastimosamente de su desdicha, si lo era haber visto la belleza que le tenía tan fuera de sí, que si en esta ocasión fuera oído de la causa de su pena, fuera más piadosa que había sido aquella tarde.
Para mandar mi ropa a lavar i Usted me la devuelva, creo que podriamos alernos de Federico si es que los vapores de la Compañía Chilena siguen viajando No olvide hacerme arreglar las Almohadas El vapor “Copiapo” esta tambien fletado por el gobierno asi es que cuando salga de Valparaiso (es probable que luego vaya repatriando chilenos) puede aprovecha rlo valiendose de Condell o Paredes que estan en la capitania.