Ejemplos ?
El jubón se transformó en chaqueta, con el cuello de volantes de encaje almidonados, y el calzón se alargó y quedó por debajo de unas altas botas.
La corteza interna suave blanca (capa de cambium) fue separada cuidadosamente de la corteza marrón dura, oscura y seca. Cuando está golpeado este producto se puede utilizar como harina o agregar para estirar otros productos almidonados.
El viejo magistrado, sentado en un amplio sillón labrado, de retorcidas patas y de respaldo forrado de damasco a franjas, está probándose unos gregüescos nuevos y almidonados que acaba de traerle Eustaquio Bouteroue, aprendiz de maese Goubard, pañero–calcetero.
Desde la víspera varios vecinos habían limpiado sus casas; banderas tricolores colgaban de las ventanas entreabiertas; todas las tabernas estaban llenas; y, como hacía buen tiempo, los gorros almidonados, las cruces doradas y las pañoletas de colores refulgían más que la nieve, relucían al sol claro, y realzaban con su abigarramiento disperso la oscura monotonía de las levitas y de las blusas azules.
Sin embargo Gieco hizo cantar chacareras, chamames, zambas y sus seguidores "rockeros" por naturaleza no tomaban conciencia que León los unía con sus padres, profesores de música y los almidonados musicológos de la época.
La mayoría de las fibras son consideradas químicamente como polisacáridos, pero no todos los polisacáridos son fibras (el almidón por ejemplo no es una fibra vegetal). Las fibras se describen como polisacáridos no almidonados (polisacáridos no amiláceos).
En este proceso de trasvase se posaban en los caballetes de los bohíos y allí el roce de sus almidonados vestidos con las pencas y yaguas provocaba un sonido característico capaz de escalofriar al más valiente.
Es una figura realista idealizada, longilínea, con los brazos cruzados, una ancha sonrisa en el rostro, con smoking, cuello mariposa, el pañuelito en el bolsillo, un moño sin arrugas, los puños almidonados, los gemelos y el clásico cigarrillo entre los dedos.
En las montañas del departamento del Cauca, al sur del país, los guambianos conservan con orgullo sus trajes típicos, aunque con curiosas innovaciones; el varón usa botas, la falda corta llamada "anaco", camisa, ruana, bufanda y un sombrero que de paja y oblongo pasó a ser de fieltro y ala corta; la mujer también lleva botas y medias blancas, pollerines almidonados bajo la falda, blusa, ruana, sombrero encocado y el cuello descansando sobre un grueso sartal de collares de chaquira, indicadores de su riqueza y de la generosidad de su marido.