Ejemplos ?
Los dhimmi (en árabe ذمّي, 'protegidos') tenían garantizadas la vida, la propiedad de sus bienes y la libertad de culto, así como un alto grado de autonomía en las aljamas, que les permitía, por ejemplo, tener sus propios tribunales para dirimir los asuntos de sus comunidades.
La situación en la que vivían los judíos, según Joseph Pérez, planteaba dos problemas: "como súbditos y vasallos del rey, los judíos no tenían ninguna garantía para el futuro –el monarca podía en cualquier momento cercenar la autonomía de las aljamas o exigir nuevos tributos más importantes-"; y, sobre todo, en "estos años finales de la Edad Media, cuando se está gestando un Estado de carácter moderno, no podía menos de plantearse un problema de inmensa trascendencia: ¿era compatible la existencia de comunidades autónomas y separadas con las exigencias de un Estado moderno?
Sin embargo, estas medidas no tuvieron eficacia porque las aljamas seguían existiendo cuando los musulmanes invadieron la península ibérica en el año 711.
Las aljamas judías ―algunas de las cuales, como la de Lucena, habían sobrevivido a los almorávides gracias al pago de una fuerte suma de dinero― fueron desmanteladas y sus integrantes se vieron obligados a emigrar.
Según Joseph Pérez, en el momento de la expulsión los judíos no llegarían a 150.000, repartidos en 35 aljamas de la Corona de Aragón y en 216 en la Corona de Castilla.
Además pueden reconstruir la organización interna de las aljamas y sus actividades religiosas, gracias a los acuerdos alcanzados por los procuradores de las aljamas reunidos en Valladolid en 1432 y que son sancionados por el rey, lo que supone que "la Corona de Castilla vuelve a aceptar oficialmente que una minoría de sus súbditos tenga otra religión que la cristiana y se reconoce a esta minoría el derecho de llevar una existencia legal, con un estatuto legal".
Los impuestos que debían pagar las aljamas judías fueron modificados, pues se daba el caso de que, proporcionalmente, los judíos pobres pagaban más impuestos que los ricos.
En la Corona de Aragón, aljamas importantes como las de Barcelona, Valencia o Palma prácticamente desaparecieron –en 1424 el call o judería de Barcelona fue abolido porque se consideró innecesario-, y sólo quedó intacta la de Zaragoza.
Todo ello es cuna de la posterior industria de pañería y de las importantes Hermandades de Tejedores y Cardadores.: En el año 1474, el repartimiento de la tributación correspondiente al servicio y medio servicio de las aljamas de Castilla era de 450.000 maravedís, correspondiendo a la Diócesis de Ávila la cantidad de 39.950 mr., es decir casi el 9 % del total, ocupando el 5.º lugar de Castilla, tras la aportación de Toledo; Andalucía con Badajoz y Murcia; Plasencia junto Coria y Cáceres; y Palencia.
En Castilla aljamas en otro tiempo florecientes como las de Sevilla, Toledo o Burgos perdieron gran parte de sus miembros; en 1492 la antigua judería de Toledo sólo tenía unas cuarenta casas.
Los judíos de Villafranca aportaron 400 mr., el 1 % del total, cantidad exigua en comparación con el resto de aljamas de la Diócesis.: La inexistencia de censos poblacionales por aquel entonces impide dar una cifra exacta de su número en la villa y tierra, no obstante, se dispone de cierta información: la tributación de las juderías abulenses por comunidades del Obispado de Ávila durante el periodo 1464-1491, que por comparación con la de la ciudad y tierra de Ávila y conocida la población judía en éstas podrían servir para estimar la población judía en cada comunidad.
Durante el reinado de Enrique IV de Castilla se producen actos contra los judíos que habitan en las ciudades zamoranas. Una de las mayores aljamas de la zona cristiana se encontraba en Zamora.