Ejemplos ?
En lo alto de las angostas ventanas guarecidas bajo los aleros negruzcos, asomaba de largo en largo, alguna vieja: sus manos secas sostenían entornada la falleba al mismo tiempo que con voz casi colérica, gritaba: —¡Viva el Rey de los buenos cristianos!
En los casos de adición de techos, aleros, antenas u otros objetos, estos no podrán sobresalir de la proyección horizontal de los pisos de las unidades inmobiliarias.
Mientras llegaba el feliz momento, las golondrinas permanecían en sus nidos sin que nadie las molestara, pues Isidro había dicho a sus hijos que las golondrinas purifican la atmósfera comiéndose los insectos y alegran el ánimo con su vuelo y su canto, sin pedir, en cambio, otra cosa al labriego sino que las permita embellecer su morada colgando sus nidos debajo de las ventanas y de los aleros.
o la visteis al cruzar la esquina, a la viejecita del pelo más blanco que los copos de la nieve, detenidos en los aleros de los tejados, de tez rancia como el marfil, de dentadura cabal y firme todavía, sin postizo ni engañifa alguna?
y más cosas raras se figuraba. Llegó a parecerle que se cernía sobre él un aura de desolación y que incluso las palomas y las golondrinas evitaban sus aleros.
La silla de posta seguía una calle de huertos, de caserones y de conventos, una calle antigua, enlosada y resonante. Bajo los aleros sombríos revoloteaban los gorriones, y en el fondo de la calle el farol de una hornacina agonizaba.
Cuando uno es sorprendido por una repentina tormenta, se puede o bien correr lo más aprisa posible o bien colocarse rápidamente bajo los aleros de las casas que bordean el camino.
De los negruzcos aleros goteaba la lluvia, y en las angostas ventanas que se abrían debajo asomaba, de raro en raro, alguna vieja: Tocada con su mantilla, miraba a la calle por ver si el tiempo clareaba y salir a misa.
El aspecto de la granja era impresionante: hierba y hojas grisáceas en el suelo, parras cayéndose a pedazos de arcaicas paredes y aleros, y enormes árboles desnudos silueteándose malignamente contra el gris cielo de noviembre.
Era esa hora en que el gorrión casero se acoge al hueco de la hendida tapia, o a los aleros de la troj que roba, o a los manojos de la espesa barda; y allí, cercado de su tribu nómade, gárrulo pía al procurarse cama, advirtiendo a los hombres sus vecinos que un día más de su existencia pasa, que hizo la noche Dios para el reposo, y que cuanto ser vivo vuela o vaga, se busca una guarida en las tinieblas, y a su ley obediente duerme o calla.
La desolación y la ruina envolvían el lugar como una mortaja; y en los aleros sin pájaros, y en los muros desnudos de yedra, veía Blake un toque siniestro imposible de definir.
Elevar nuevas construcciones, instalaciones o equipos, como adicionar techos, aleros, antenas u otros objetos sobre el último piso, sin el consentimiento del 66% de los propietarios de las unidades inmobiliarias y de las autoridades competentes.