Ejemplos ?
- II - Espíritu blanco y puro Que con tu fanal seguro Por el lóbrego recinto Del mundano laberinto Mis pasos guiando vas; Ángel que invisible velas Mi existencia, y me consuelas, Y en la noche sosegada A la orilla de mi almohada Mi sueño guardando estás; Tú que con alas de rosa De mi mente calurosa Benigno apartas y atento El mundano pensamiento Y la torpe tentación, ¡Ay, nunca de mí te alejes, Nunca en soledad me dejes Sin que tu fanal me alumbre, Y esa ruin incertidumbre No me roa el corazón!
Yo me sentí mecido de mis padres En los amante cariñosos brazos, Y fue sueño también... Mujer que adoro, Ven otra vez a adormecer mi alma Y mátame después, mas no te alejes...
Descienda la paz sobre ti, pero no te alejes de mi camino, pobre alma oscura y enferma, yo seré tu conductora hacia la luz, tu Diotima y tu Beatriz, decían las pupilas azules.
18 Partieron entre sí mis vestidos, Y sobre mi ropa echaron suertes. 19 Mas tú, Jehová, no te alejes; Fortaleza mía, apresúrate para mi ayuda.
nunca en mis delirios creí que fuera eterno el sol de aquellas horas de encanto y frenesí; pero jamás tampoco que el soplo del invierno llegara entre tus cantos, y hallándote tú aquí... Es fuerza que te alejes...
19 Porque mis enemigos están vivos y fuertes: Y hanse aumentado los que me aborrecen sin causa: 20 Y pagando mal por bien Me son contrarios, por seguir yo lo bueno. 21 No me desampares, oh Jehová: Dios mío, no te alejes de mí.
11 Diciendo: Dios lo ha dejado: Perseguid y tomadle, porque no hay quien le libre. 12 Oh Dios, no te alejes de mí: Dios mío, acude presto á mi socorro.
–Corvina, que ahora la mancha se ha alejado y hay que buscarla... –No te alejes mucho; sabes que es tiempo de paracas... Y a lo lejos: –Delio, trae la soga, y el ponchito, y andando, que obscurece… A poco rato la nave se deslizaba sobre el mar, y se perdía en la noche, mientras los adioses de los queridos morían a lo lejos y entonaba el mar su canción.
10 Sobre ti fuí echado desde la matriz: Desde el vientre de mi madre, tú eres mi Dios. 11 No te alejes de mí, porque la angustia está cerca; Porque no hay quien ayude.
es necesario que tú también te alejes en pos de otras florestas y de otro cielo en pos; que te alces de tu nido, que te alces y me dejes sin escuchar mis ruegos y sin decirme adiós.
21 Y ensancharon sobre mí su boca; Dijeron: ¡Ea, ea, nuestros ojos lo han visto! 22 Tú lo has visto, oh Jehová; no calles: Señor, de mí no te alejes.
Adiós, paloma blanca que huyendo de la nieve te vas a otras regiones y dejas tu árbol fiel; mañana que termine mi vida oscura y breve ya sólo tus recuerdos palpitarán sobre él. Es fuerza que te alejes del cántico y del nido tú sabes bien la historia paloma que te vas...