Ejemplos ?
la Tarde, sobre él campamento del último, á cuya incorporación marcharon ambos hasta Iquina, donde se deparaban ventajas para hacer una defensa vigorosa, y escarmentarlo á muy poca costa de nuestra fuerza. El 31. al amanecer, él Comandte.
Dispénseme, padre, de narrarle lo que hicimos después. Yo me sentía tigre: al amanecer me sorprendí con mi conciencia de hombre vuelta a un cuerpo completamente manchado de sangre.
Por la mañana, una niebla espesa, húmeda y pegajosa, cubría toda la región. Al amanecer empezó a soplar el viento, un viento helado; el frío calaba hasta los huesos, pero ¡qué maravilloso espectáculo en cuanto salió el sol!
Afortunadamente esta Revolución no depende de un hombre, hemos pasado etapas nosotros y hoy tenemos un liderazgo colectivo que se ha desplegado por todas partes, a mí me ha dado mucho gusto en estas horas desde nuestra llegada ayer al amanecer casi ya y bueno desde La Habana en los últimos diez días casi, verificar, constatar -una vez más- ese liderazgo colectivo, dígame la campaña para las elecciones de gobernadores, andan desplegados nuestros líderes, nuestros cuadros, hombres, mujeres con un gran fervor patrio y yo les felicito y estoy seguro que escribiremos otra página grandiosa el próximo domingo, el otro ¿no?
Tampoco acertó a seguir estudiando, como noche tras noche, el infinito cielo estrellado, ni logró al amanecer cantar alegremente mientras se dirigía a cortar leña, como haciendo coro con los cenzontles.
En las madrugadas está incansable la voz de la campana, esprimida en todos los corazones católicos como jugo de fruta madurada en el silencio y en la paz de las alboradas; en las tardes la luz de la alegría, reflejándose en los semblantes; en las noches, la actitud bondadosa para el hospedaje al visitante, y al amanecer de cada día, desfila una colmena humana que solamente enseña ejemplos, con labios frescos de afecto y corazones piadosos, acercándose a su Templo para la comunión con Dios.
(Vanse el PRINCIPE, GARCIA y Don JUAN .) = ( HERNANDO .) Temprano, por vida mía, en el uso hemos entrado. Alto; somos de palacio; trasnochar, ir a dormir al amanecer, vivir de prisa, y morir de espacio.
¿Cómo no se me ocurrió esta mañana?" En efecto, al amanecer de aquel día, cuando ya el bongo se disponía a abandonar la orilla, había aparecido aquel individuo, tiritando bajo la cobija con que se abrigaba y proponiéndole al patrón: —Amigo, ¿quiere hacerme el favor de alquilarme un puestecito?
Entonces la señora Margarita se dijo: «No, esto es muy serio; alguien prefiere la noche para traer el agua a mi alma». Al amanecer fue a ver a solas el agua de la fuente para observar minuciosamente lo que había entre el agua y ella.
Entró el gato, saltó a mi lecho y enroscándose se acostó sobre mis piernas. Así pasamos la noche. Al amanecer, el frío de los pies se hizo más intenso.
La luna dominaba la noche, pero al amanecer triunfaba Venus anunciando al sol, y al atardecer, lo despedía ante la inminente llegada de la luna y las estrellas que la acompañaban.
Sabedor de ello el Marqués de los Tomillares, cuya visita no había faltado ninguna mañana a don Jorge, o, más bien dicho, a sus adorables enfermeras, con quienes se entendía mejor que con su áspero primo, le envió a éste, al amanecer, un magnífico sillón cama, de roble, acero y damasco, que había hecho construir con la anticipación debida.