Ejemplos ?
Si algunos no daban el rodeo para ir por estos lugares, se exponían a ahogarse y de hecho no pocos perecieron en sus impetuosas aguas.
Debió de ahogarse mientras jugaba a orillas del lago, imitando el nadar de las ranas; y los perversos me acusan a mí que soy inocente.
-le dijo-. Eso sí que es propiamente lo que se llama ahogarse en una gota de agua. Yo haré el servicio por ti; tú lo harás por mí cuando me toque.
En Zaruma hasta les llegó a faltar comida y así los hacían llevar a cuestas maíz y papas. Iban expuestos a ahogarse en los ríos por falta de puentes.
Mucha se vio después que, por vileza, se había en inmundas simas arrojado, y mucha, sin saber cómo ampararse, entró a nado en el mar y vino a ahogarse.
Teme Grifón ahogarse en tal marea; tanto el mar crece que en redor lo cierra; que, ya herido en la espalda y en la pierna, apenas sin aliento se gobierna.
Pero gran parte de su pobre gente ni órden ni tambor ni trompa escucha; pues tanto miedo y cobardía siente que a ahogarse viene bajo el Sena mucha.
Con ellas parte Zulima, y el árabe en su hermosura tenía puestos los ojos… ¡Mal haya a Dios su fortuna! --- Secretos hay que debían en el corazón quedar, y en el corazón ahogarse para no alzarse jamás.
Luis Patino declaró que los indios que iban a las minas habían de pasar por el río de los Jubones y San Fernando, con el riesgo de ahogarse, como sucedía en el tiempo de invierno, por no ir por el camino de Zaraguro.
EL DUENDE.- A eso del perdón, contaría yo el cuento del portugués que en un combate naval en que había perdido su partido contra los españoles, habiendo caído en el agua vencido, estaba a punto de ahogarse, cuando llegó a pasar cerca de él un bote lleno de españoles, y alzando la voz: -Castellanos -gritó como pudo-, si me salváis de la muerte os perdono la vida.
Para qué detenerse en cachivaches de otros tiempos y ahogarse vil en los cuarteados miedos y pudrirse en rabias y estallar en odios y rasgarse en náuseas por las avaricias de los invasores con su santo oficio de matar idólatras que no se humillaran ante el nuevo ídolo y le dieran oro Para qué...
Es cuestión de tiempo y audacia, pero cuando se den cuenta que el espíritu se les hunde en la letrina de esta civilización, antes de ahogarse van a torcer el camino.