Ejemplos ?
Encendió una cerilla para orientarse y vio... «a Tehura, inmóvil, desnuda, tumbada boca abajo en la cama, con los ojos desmesuradamente agrandados por el miedo...
Probablemente tenían una probóscide. Los caninos de los astrapoterios estaban agrandados formando dos pares de defensas ("colmillos") de crecimiento continuo.
Las cortesías siguieron un par de minutos mientras el café se enfriaba, y el tiempo también y los dos muchachos agrandados se paraban y desenfierraban, y la voz cortante de Fernando dijo: -Mi General, usted viene con nosotros.
Se ilustraba muchos otros temas de historia, literatura, bellas artes, etcétera, pasándose las horas insensiblemente, sin abordar ningún proyecto de organización política práctica de las fuerzas opositoras, aunque agrandados los circunstantes por aquellas tertulias de hombres cultísimos.
Y la criatura, con los ojos agrandados por una curiosidad risueña, miraba las orejas del caballo, volvía la cabeza hacia su madre, se reía, y el padre, apretando las rodillas, hacía caminar al tranquito el animal, en medio de los palmoteos maternos y de las exclamaciones de triunfo: «¡Mirá el jinetito!
¿qué habrá?» preguntó don Gerónimo, al oír un tropel que se acercaba, y, mirando al campo, vio venir, a todo escape, al hijo de su viejo amigo don Servando. Venía en pelo, con la cara descompuesta y los ojos agrandados por el susto.
Sin embargo, hay algo que choca en este semblante de expresión tan suave, tímida y dulce. Los ojos pardos, agrandados por azuladas ojeras, tienen un mirar medroso, azorado, inquieto.
Fanciullo, sacudido, despertando de su sueño, cerró primero los ojos, los volvió a abrir casi enseguida, agrandados desmesuradamente, abrió luego la boca como para respirar convulso, vaciló un poco hacia adelante, otro poco hacia atrás, y cayó después muerto de repente en las tablas.
Y entonces nosotros los vemos agrandados, enormes, imponentes, sublimes, porque los vemos en los hechos, en las cosas, en el ambiente, abarcándolo y llenándolo todo.
Ahora acabo de pasearme por el hotel, que está vacío, completamente vacío, con las paredes y los pisos desnudos. Mis pasos repercuten en los salones desiertos y como agrandados por falta de muebles.
Los pasos eran de un caballo que se acercó con una confianza un poco aburrida y hundió los belfos en la corriente; sus dientes parecían agrandados a través de un vidrio que se moviera, y cuando levantó la cabeza el agua chorreaba por los pelos de sus belfos sin perder ninguna dignidad.
Esto es, intentar romper con las timideces que el “star system” nos ha impuesto; ahogar en el anonimato el rasgo creativo de cada ser humano ante la imposición de “modelos”, “estereotipos” comercializados, sobrevalorados y prostituidos; agrandados en su real dimensión por los medios deformativos para creer en maravillas humanas que no lo son.