Ejemplos ?
El Consejo General se ve colocado ahora en una situación afortunada merced a que esta gran palanca de la revolución proletaria se halla directamente en sus manos .
Un momento después, BERTA se adelanta en medio del pueblo.) BERTA.––Amigos y confederados, admitid en vuestra alianza a la afortunada mujer que fue la primera que halló auxilio en la tierra de la libertad.
¡Feliz plantel del suelo americano, gran Buenos Aires, patria afortunada del campeón más ilustre, cuya espada nunca en conflicto se desnudó en vano!
La condesa lo comprendió, y fuese por una tácita condescendencia natural en todos los que visten hábitos religiosos, o sencillamente por una casualidad afortunada, lo cierto es que la monja contribuyó al triunfo de los aliados con un formidable refuerzo.
Preciso es, pues, satisfaceros, dijo Sócrates, y procurar que esta apología sea más afortunada cerca de vosotros que la primera lo fue cerca de mis jueces.
No por cierto. Doña Casimira continuó, como antes, siendo la mujer más afortunada de la tierra, como lo eran Doña Carlota y Blanca.
Pensó en medio para y no halló treta más afortunada que amaestrar a algunos, rápidos en la carrera, y atraérselos, dándoles una comida que les conviniese, hasta que le permitieran montarlos y dar así caza a los animales de otras especies.
JASÓN ¿Quieres hacer votos contrarios, y parecerás más prudente? No pienses jamás que los bienes son molestos, ni te tengas por infeliz cuando eres afortunada.
A éste, pues, que con valor se oponía al escuadrón de tiranos, mataron los atenienses, no pudiendo aquella ciudad, cuando se vio libre, sufrir la libertad; y con esto verás que en república afligida hay ocasión de que se manifieste el varón sabio, y que, al contrario, en la floreciente y bien afortunada reinan el dinero, la envidia y otros mil flacos vicios.
CONSIDERANDO -Que el Centro de Historia de Norte de Santander ha presentado un proyecto de Escudo para la ciudad de Cúcuta, formado por las armas de Doña Juana Rangel de Cuéllar y por el Escudo de la Gran Colombia, adoptado por el Congreso del Rosario de Cúcuta; -Que el proyecto propuesto es una afortunada composición heráldica, de motivos históricos de la región, que cumple a satisfacción el viejo anhelo de la ciudad de tener su propio blasón.
Esa recrudescencia me impone la obligación, no sólo de consentir en que se reimprima, sino la de reproducir al- gunos artículos con que sostuve la polémica y que, afortunada- mente me ha proporcionado un amigo conservador de coleccio- nes de periódicos.
Aquí tienes un hombre no instruido, ni fortalecido con ningún precepto contra la muerte y el dolor, armado solamente de su valor militar, aplicándose a sí mismo la pena de un intento fallido; él se mantuvo de pié contemplando su mano derecha fundiéndose en gotas sobre un brasero enemigo y no retiró los huesos descarnados de la mano fundida antes que el enemigo apartara el fuego. Podía en aquél campamento hacerse cosa más afortunada, pero no más corajosa.