Ejemplos ?
(223) Puso á tus puertas un templo, Un muro entre la ciudad, Celosías en las rejas, Locutorios para hablar: Y tú en tu largo abandono Con descuído criminal Profanaste el santo templo, El muro pasaste audaz, El mundo á las celosías Te sentaste á contemplar, Y abriste apenada tornos Que al mundo van á llevar En primorosos juguetes Los suspiros de tu afan.
Mira que hay cazadores Que con afan maligno Te pondrán en sus redes Mortales atractivos; Y cuando te hayan preso Te darán cruel martirio: No sea que te cacen, Huye tanto peligro.
Con lo que el otro creyendo Que ya don Favila teme, Su afan redobla, y su potro Con tal ímpetu revuelve Que ya doña Luz desmaya, Y ya murmura la gente, Y ya con harto trabajo Los aplausos se contienen.
¡Sús, caballeros! Seguidme, que tengo afan de ver sangre musulmana."- XXVIII. Y montando Don Jaime á caballo, entróse tierra adentro con varios de los suyos, persiguiendo á los fugitivos.
EL PUEBLO ABANDONADO A SI MISMO, ES DECIR, A JEFES SALIDOS DE SUS FILAS, SE PIERDE EN LUCHAS PARTIDARIAS NACIDAS DEL AFAN DE PODER Y EL ANSIA DE RENOMBRE; ASI, SE CREAN LA REVUELTA Y EL DESORDEN.
Tan solo el corazon del Africano Ni duda ni se aterra: Mas con afan palpita, Y presa de fatal presentimiento Por un instante á su pesar se agita.
La otra doliente, pálida, sus ojos Ora dirige con afan al suelo, Ora los vuelve destellando enojos A su eterna enemiga: el desconsuelo, El ínclito valor y la firmeza, En su semblante brillan A través de sus sombras de tristeza.
Porque si hacerla es mi oficio »No he de ser tan majadero »Que no sea yo el primero »Que goce su beneficio.» Y con este parecer Y con tan sana opinion Era el oro su razon, Su porvenir el placer. Vivir bien era su afan, Vivir y gozar sin tasa, De modo que era en su casa no el señor, sino el sultan.
(6) Aquí no está el imperio De vuestra magia impura, Aquí de hondo misterio Entre los velos mágicos En blando sueño estan Los Genios que vertieron La luz sobre la tierra Los que de Dios bebieron La ciencia y el espíritu Con anheloso afan.
Y cual el manantial que alimentando Las plantas, los arbustos de la vega, Su plácido caudal va derramando, Y con bondoso afan constante riega Las riberas do vase deslizando, Y a la bella natura nada niega: Tal al que sabia educación procura Del honor se levanta hasta la lectura.
Pedro Afan de Rivera, primer Duque de Alcalá de los Gazules, Virrey de Cataluña y de Nápoles, y favorecido en extremo de Felipe II, fue el padre de D.
Tal dijo el conde á su esposa, Mas no logró una respuesta Que pusiera manifiesta A su ojos la verdad. Pasó un dia y otro dia, Y á su mismo afan tornando Volvió á porfiar quedando En la misma oscuridad.