Ejemplos ?
Y un algo como opio adormece a los que ruegan y les da consuelo en su desesperanza de nunca volver a ser flores y canto; ramaje y fruto; cercano y junto...
La resignación llora en la triste sombra del gineceo; el fanatismo destroza inútilmente sus rodillas ante la pena de los mitos insensibles, pero la mujer fuerte, la compañera solidaria del hombre, se rebela; no adormece a sus hijos con místicas salmodias, no cuelga al pecho de su esposo ridículos amuletos, no detiene en la red de sus caricias al prometido de sus amores; viril, resuelta, espléndida y hermosa, arrulla a sus pequeños con cantos de marsellesa, prende en el corazón de su esposo el talismán del deber y al amante le impulsa al combate, le enseña con el ejemplo a ser digno, a ser grande, a ser héroe.
Veráse luego mansa y reposada la mar, que por sirena nos figura la bien regida y sabia edad pasada, la cual en tan gentil, blanda postura vista del marinero, se adormece casi a música voz, süave y pura, y en tanto el fiero mar se arbola y crece de modo que, aun despierto, ya cualquiera remedio de vivir le desfallece.
"En la tarde de un día cálido, la Naturaleza se adormece a los rayos del Sol, como una mujer extenuada por las caricias de su amante.
Sólo al murmullo de la excelsa palma Que el noble orgullo con su aliento agita, En blando insomnio se adormece el alma, Y en su mismo dormir crea y medita.
MUSA: De un modo adormece, y usado de otra manera… A estas palabras oyóse tras de la cerrada puerta inesperado ruido, y tras él de golpe abriéndola: «Señora, el alba despunta», dijo apresurada Estrella; e interrumpida la plática, el moro salió siguiéndola.
Las dichas futuras, como las playas de los trópicos, proyectan sobre la inmensidad que les precede sus suavidades natales, una brisa perfumada, y uno se adormece en aquella embriaguez sin ni siquiera preocuparse del horizonte que no se vislumbra.
Como el régimen y el partido en el poder, a diferencia de lo que aquí se ha dicho, se desacredita sólo cuando adormece su impulso popular y nacional no cuando avanza en ese sentido.
Si en otra ocasión escuchaste mi voz, obedéceme también ahora, y mi gratitud será perenne. Adormece los brillantes ojos de Zeus debajo de sus párpados, tan pronto como, vencido por el amor, se acueste conmigo.
Yo te veo, Señor, en el insecto que busca en la camelia nido y casa, con las galas de adorno tan perfecto que unas púrpura son, otras son gasa; y en el que enamorado de su pompa se contempla en la fuente bulliciosa, y en el que chupa almíbar con su trompa, y en el que se adormece en una rosa; y el que queda suspenso ante las ovas mecido en equilibrio con las alas, y al parecer les canta dulces trovas que solo entiendes tú que a ti te igualas; y en el reptil que turba linfas puras, que por su cauce nítido se alegra, y el que por las musgosas hendiduras asoma su cabeza verdinegra.
La soledad del artista es una hambre trapecista que nos mece hasta marearnos con murmullos promisorios de esperada entrega y al final de los orgasmos, sudorosos espasmos de la muerte, se adormece en nuestros brazos la mirada adormecida del cansancio que fecunda la obra inerte hecha de vida.
El mensajero Argifontes no fue desobediente: calzóse al instante los áureos divinos talares que le llevaban sobre el mar y la tierra inmensa con la rapidez del viento, y tomó la vara con la cual adormece a cuantos quiere o despierta a los que duermen.