adorar

(redireccionado de adoremos)
También se encuentra en: Sinónimos.

adorar

(Del lat. adorare < ad, a + orare, orar.)
1. v. tr. Sentir devoción por alguien o algo adoramos a nuestros padres. amar, querer
2. TEOLOGÍA Rendir culto a la divinidad adoraban a las fuerzas de la naturaleza.
3. RELIGIÓN Ponerse un cardenal de rodillas ante el papa recién elegido en señal de reconocimiento.
4. Amar en extremo a alguien adora a su esposo. idolatrar, venerar
5. v. intr. RELIGIÓN Orar, rezar, decir una persona una oración adorar ante el altar de rodillas.
6. Tener puesta la estima en alguien o en algo adorar en sus hijos.

adorar

 
tr. Reverenciar y honrar [a Dios] con el culto religioso.
p. ext.Reverenciar [a un ser] como cosa divina; esp. prosternarse los cardenales [ante el Papa] después de haberlo elegido.
fig.Amar [a uno] con extremo.
intr. Orar, hacer oración.
Con la prep. en, tener puesta la estima en una persona o cosa: a. en su hijo.

adorar

(aðoˈɾaɾ)
verbo transitivo
1. dar culto a una divinidad Los tres Reyes adoraron al hijo de Dios.
2. querer profundamente Adora a su sobrina.
3. admirar intensamente algo o alguien Los niños adoran los juguetes.

adorar


Participio Pasado: adorado
Gerundio: adorando

Presente Indicativo
yo adoro
tú adoras
Ud./él/ella adora
nosotros, -as adoramos
vosotros, -as adoráis
Uds./ellos/ellas adoran
Imperfecto
yo adoraba
tú adorabas
Ud./él/ella adoraba
nosotros, -as adorábamos
vosotros, -as adorabais
Uds./ellos/ellas adoraban
Futuro
yo adoraré
tú adorarás
Ud./él/ella adorará
nosotros, -as adoraremos
vosotros, -as adoraréis
Uds./ellos/ellas adorarán
Pretérito
yo adoré
tú adoraste
Ud./él/ella adoró
nosotros, -as adoramos
vosotros, -as adorasteis
Uds./ellos/ellas adoraron
Condicional
yo adoraría
tú adorarías
Ud./él/ella adoraría
nosotros, -as adoraríamos
vosotros, -as adoraríais
Uds./ellos/ellas adorarían
Imperfecto de Subjuntivo
yo adorara
tú adoraras
Ud./él/ella adorara
nosotros, -as adoráramos
vosotros, -as adorarais
Uds./ellos/ellas adoraran
yo adorase
tú adorases
Ud./él/ella adorase
nosotros, -as adorásemos
vosotros, -as adoraseis
Uds./ellos/ellas adorasen
Presente de Subjuntivo
yo adore
tú adores
Ud./él/ella adore
nosotros, -as adoremos
vosotros, -as adoréis
Uds./ellos/ellas adoren
Futuro de Subjuntivo
yo adorare
tú adorares
Ud./él/ella adorare
nosotros, -as adoráremos
vosotros, -as adorareis
Uds./ellos/ellas adoraren
Imperativo
adora (tú)
adore (Ud./él/ella)
adorad (vosotros, -as)
adoren (Uds./ellos/ellas)
Pretérito Pluscuamperfecto
yo había adorado
tú habías adorado
Ud./él/ella había adorado
nosotros, -as habíamos adorado
vosotros, -as habíais adorado
Uds./ellos/ellas habían adorado
Futuro Perfecto
yo habré adorado
tú habrás adorado
Ud./él/ella habrá adorado
nosotros, -as habremos adorado
vosotros, -as habréis adorado
Uds./ellos/ellas habrán adorado
Pretérito Perfecto
yo he adorado
tú has adorado
Ud./él/ella ha adorado
nosotros, -as hemos adorado
vosotros, -as habéis adorado
Uds./ellos/ellas han adorado
Condicional Anterior
yo habría adorado
tú habrías adorado
Ud./él/ella habría adorado
nosotros, -as habríamos adorado
vosotros, -as habríais adorado
Uds./ellos/ellas habrían adorado
Pretérito Anterior
yo hube adorado
tú hubiste adorado
Ud./él/ella hubo adorado
nosotros, -as hubimos adorado
vosotros, -as hubísteis adorado
Uds./ellos/ellas hubieron adorado
Pretérito Perfecto de Subjuntivo
yo haya adorado
tú hayas adorado
Ud./él/ella haya adorado
nosotros, -as hayamos adorado
vosotros, -as hayáis adorado
Uds./ellos/ellas hayan adorado
Pretérito Pluscuamperfecto de Subjuntivo
yo hubiera adorado
tú hubieras adorado
Ud./él/ella hubiera adorado
nosotros, -as hubiéramos adorado
vosotros, -as hubierais adorado
Uds./ellos/ellas hubieran adorado
Presente Continuo
yo estoy adorando
tú estás adorando
Ud./él/ella está adorando
nosotros, -as estamos adorando
vosotros, -as estáis adorando
Uds./ellos/ellas están adorando
Pretérito Continuo
yo estuve adorando
tú estuviste adorando
Ud./él/ella estuvo adorando
nosotros, -as estuvimos adorando
vosotros, -as estuvisteis adorando
Uds./ellos/ellas estuvieron adorando
Imperfecto Continuo
yo estaba adorando
tú estabas adorando
Ud./él/ella estaba adorando
nosotros, -as estábamos adorando
vosotros, -as estabais adorando
Uds./ellos/ellas estaban adorando
Futuro Continuo
yo estaré adorando
tú estarás adorando
Ud./él/ella estará adorando
nosotros, -as estaremos adorando
vosotros, -as estaréis adorando
Uds./ellos/ellas estarán adorando
Condicional Continuo
yo estaría adorando
tú estarías adorando
Ud./él/ella estaría adorando
nosotros, -as estaríamos adorando
vosotros, -as estaríais adorando
Uds./ellos/ellas estarían adorando
Sinónimos

adorar

transitivo
1 idolatrar, querer, amar. despreciar.
Adorar e idolatrar son ambos intensivos de querer, amar.

adorar:

estimardistinguir, considerar, amar, querer, valorar, apreciar, idolatrar, justipreciar, respetar,
Traducciones

adorar

worship, adore, to adore, love

adorar

verehren

adorar

adorar

adorar

zbožňovat

adorar

beundre

adorar

ihannoida

adorar

obožavati

adorar

あこがれる

adorar

흠모하다

adorar

aanbidden

adorar

tilbe

adorar

beundra

adorar

บูชา

adorar

yêu tha thiết

adorar

崇拜

adorar

崇拜

adorar

VTto adore, worship
Ejemplos ?
Venid fieles (Español) Acudid fieles alegres, triunfantes, venid, venid a Belén, Ved al nacido, Rey de los ángeles. Venid, adoremos, venid, adoremos Venid, adoremos al Señor.
Cante ahora el Coro de los ángeles, cante ahora la corte celestial, Gloria, gloria en las alturas a Dios, Venid, adoremos, venid, adoremos Venid, adoremos al Señor.
Adeste fideles» (en español «Venid fieles», «Vayamos Cristianos», o «Venid, adoremos») es un himno usado en la bendición durante la Navidad en Francia, España, Portugal e Inglaterra desde fines del siglo XVIII.
5 Suya también la mar, pues él la hizo; Y sus manos formaron la seca. 6 Venid, adoremos y postrémonos; Arrodillémonos delante de Jehová nuestro hacedor.
nada es seguro: ni la gloria ni una constante prosperidad; y los Dioses confunden y trastornan todas las cosas, con objeto de que los adoremos en nuestra ignorancia.
De estas razones se deduce que no tienen aliciente alguno de consideración que nos puedan representar los afectos y aficionados a los demonios, por cuyo respeto debamos reverenciarlos y auxiliarlos como avudadores y protectores; antes como mentirosos, debemos evitar su trato y amistad; pero los que los tienen por buenos, y consiguientemente no sólo por inmortales, sino por bienaventurados, entienden que deben ser adorados por dioses sirviéndolos afectuosamente con sacrificios y ceremonias divinas, para conseguir después de su muerte la vida bienaventurada, cualesquiera que sean ellos y cualquiera que sea el nombre que merezcan; éstos, digo, que los tienen por buenos, no quieren que adoremos con semejante culto sino a un solo Dios...
Cuando Zoroastro, Hérmes, Orfeo, Mínos y todos los hombres grandes de la tierra dicen: Adoremos á Dios y seamos justos; nadie se rie; pero toda la tierra chifla al que pretende que no se puede agradar a Dios, sino teniendo al tiempo de morir una cola de vaca, ó al que quiere que nos cortemos un pedazo del prepucio, al que consagra los cocodrilos y las cebollas, y al que quiere que la eterna salvacion dependa de un hueso de un muerto que llevemos debajo dela camisa, ó de una indulgencia plenaria que se compra en Roma por dos sueldos y medio.
Que el amor que nos tienen los ángeles santos es de tal conformidad, que no gustan que los adoremos, sino a un solo Dios verdadero CAPITULO VIII.
Los bucles de oro, embriagados y henchidos de la savia primera, ruedan sobre las mejillas olorosas; los ojos, bañados de húmedo amanecer, entreabren su curiosidad amante; las bocas inmaculadas ensayan la sonrisa y el beso; el alma en capullo no sabe aún la crueldad ajena ni la propia; la carne resplandece de una sagrada claridad. Adoremos la casta flor humana; purifiquemos nuestras manos en las cabelleras de los niños, acerquémonos a la inocencia perdida.
El canto de las nuevas liturgias es la combinación de siniestros ruidos que se anudan unos a otros en el extremo de sus ecos; la plegaria, el lamento, el silbido del látigo, el crujimiento de los huesos triturados por la herradura de los caballos, el rechinamiento de las puertas de los presidios, la maldición del sicario, la caída de los cuerpos en las aguas del mar, el chisporroteo de las rancherías incendiadas, el paso cauteloso del espía, el cuchicheo del denunciante, la risa del cortesano, el clamor de la adulación, el lloro de los pequeñuelos y el murmullo monótono de oraciones estúpidas ... Paz dulce, paz divina. Adoremos la paz.
Si la ignorancia de los gobernantes i la servidumbre de los gobernados fueron nuestros vencedores, acudamos a la Ciencia, ese redentor que nos enseña a suavizar la tiranía de la Naturaleza, adoremos la Libertad, esa madre enjendradora de hombres fuertes.
O desistan, pues, los platónicos de amenazarnos con las penas que resultan a las almas de estos cuerpos, o no nos prediquen que adoremos a los dioses cuyas obras que hacen en nosotros, ellos mismos nos exhortan a que las huyamos en cuanto pudiéremos y nos libremos de ellas, aunque lo uno y lo otro es falsísimo.