aderezo

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aderezo

1. s. m. Acción y efecto de aderezar o aderezarse.
2. Objeto con que se adereza una persona o cosa. adorno
3. COCINA Condimentos que se usan para sazonar las comidas cocinar sin aderezos. aliño
4. Acicalamiento de una persona o una cosa.
5. EQUITACIÓN Arreos para el adorno y manejo del caballo.
6. Guarnición de adorno de algunas armas blancas.
7. medio aderezo INDUMENTARIA Y MODA Conjunto de joyas que se compone de pendientes y alfiler para el pecho.

aderezo

 
m. Acción y efecto de aderezar o aderezarse.
Aquello con que se adereza.
Disposición de lo necesario para una cosa.
Juego de joyas con que se adornan las mujeres.
Traducciones

aderezo

Dressing

aderezo

dressing

aderezo

ドレッシング

aderezo

드레싱

aderezo

Dressing

aderezo

SM
1. (= preparación) → preparation; (= adorno) → decoration
dar el aderezo definitivo a algoto put the finishing touch to sth
aderezo de casahousehold equipment
aderezo de mesadinner service
2. (Culin) (= aliño) → seasoning, dressing (Cos) → adornment; (= reparación) → repair
3. (= joyas) → set of jewels
aderezo de diamantesset of diamonds
Ejemplos ?
¿Es alguna criada nueva? DOÑA ANA No, señor; vino a vender aderezos de Bohemia de los que ahora se usan. DON LUIS Pues yo quiero haceros ferias dellos a ti y a Beatriz.
Yo, señores, me glorío de haber llegado mucho tiempo a la época climatérica del tercer escalón, en que la misma hermosura no basta si no la sazonan perfumes, aderezos, etc.
La moda no era lucir constantemente aderezos de rica pedrería, sino flores; y tal moda no podía ser más barata para padres y maridos, que con medio real de plata salían de compromisos y aun sacaban alma del purgatorio.
Entre tanto, tantas veces apurada, la cratera rellenarse por voluntad propia, y por sí mismos ven recrecerse los vinos: 680 atónitos por la novedad se asustan y con las manos hacia arriba conciben Baucis plegarias y, temeroso, Filemon, y venia por los festines y los ningunos aderezos ruegan.
La misma Celestina escolastiza el amor (14) cuando no cae en lo brutal. No son castizos el sentimentalismo obsceno, ni los aderezos artificiosos del onanismo imaginativo del amor baboso.
Y con todo eso, por hacer bien a sus Vecinos y que no se acabe su miserable población, ha tomado este Cabildo de algunos años a esta parte las Alcabalas en Encabezamiento por siete mil pesos cada año y en muchos de ellos (se) ha puesto grandes cantidades de sus Propios, teniendo por imposible llegar a enterar (toda) esta cantidad sin la destrucción de los más de sus vecinos y faltando partes para los aderezos de los caminos, puentes y fuentes y otros ministerios a que están destinados los Propios, teniéndolos por bien empleados, habiendo con ellos servido a Su Majestad en lo que se ha suplido a sus Reales Alcabalas.
Item, no se han de cortar en la dicha Provincia árbol frutal, sino fuere seco y caído, y que para servicio de la dicha Ciudad se gaste solamente leña dibde haya y no ótra, y la madera que se cortare para arados y otros aderezos de labor, siendo verde, no se corte el arbol por el pie, y si so cortare algo de él, se dejando ramo y horca.
Se acerca y prueba un bocado y le sabe a carne vieja; otro a joven asemeja; y otro más a tierno asado. Descubre un rostro de dama con aderezos floreados y huesitos marinados que saben a pura lama.
Y partió muy bien aprovisionado, desde el Puerto de Valparaíso; llevando los aderezos necesarios, para lograr el sabor de lo nativo.
No acabó de sosegarse la huéspeda, y siempre estuvo rezando hasta que se fue el Corregidor y vio salir libre a su marido; el cual, en tanto que estuvo con el Corregidor, le dijo: -«Hoy hacen, señor, según mi cuenta, quince años, un mes y cuatro días que llegó a esta posada una señora en hábito de peregrina, en una litera, acompañada de cuatro criados de a caballo y de dos dueñas y una doncella, que en un coche venían. Traía asimismo dos acémilas cubiertas con dos ricos reposteros, y cargadas con una rica cama y con aderezos de cocina.
Desde tiempos inmemoriales, Europa había recibido las magníficas telas elaboradas por los hindúes, enviando a cambio sus metales preciosos, con lo que proporcionaba la materia prima necesaria para los orífices, miembros indispensables de la sociedad hindú, cuya afición por los aderezos es tan grande que hasta los individuos de clases más bajas, que andan casi desnudos, suelen tener un par de pendientes de oro o algún adorno de oro alrededor del cuello.
También arroja el Vesubio cristalizaciones particularísimas que, trabajadas por el arte, parecen piedras preciosas, y que figuran como tales en los más ricos aderezos.