Ejemplos ?
A la noche siguiente, el tecolote se encontraba, a las mismas horas de la anterior, esperando al gato montés, pero este no acudió a la cita.
Quise recordar: —¿Es usted?... Y me detuve indeciso. Ella acudió en mi ayuda: —¡Sor Simona, Marqués!... ¿Parece mentira que no se acuerde?
Era Pompeyo enemigo suyo por causa tan justificada como haberle muerto a su padre. Era Pompeyo entonces padre de su patria: acudió Bruto al parentesco universal, y apartose del propio; mas no sin cumplir con él.
Calló inclinándose para examinarme la mano, y comenzando a desatar el vendaje, se volvió un momento: —¿Sor Simona, quiere hacerme el favor de aproximar la luz? La monja acudió.
Ynga Yupanqui, que estaba en el Cuzco y supo la lamentable ruina de aquella tierra, acudió luego con infinita gente que juntó, para remediarla del daño que pudiese.
Por un momento creyó tener hambre y sed. Sí las tenía, pero nadie acudió a aliviarlo, nadie se preocupaba de asistirlo. Pensó en aquellos que en otros tiempos habían sufrido hambre y sed, se acordó de Santa Isabel, la santa de su patria y su infancia, la noble princesa de Turingia que, durante su peregrinación terrena, entraba en las chozas más míseras para llevar a los enfermos la esperanza y el consuelo.
-Cuando el Rey invita, también puede hacerlo el general -dijo éste, creciéndose lo menos una pulgada. Invitaron a don Jorge, y éste acudió; y acudieron príncipes y condes, y cada uno bailaba mejor que el anterior.
Por eso no hubo más remedio que volver a invitar a éste, y él acudió y se mostró nuevamente «charmant»; hasta resultó que sabía jugar al ajedrez.
Sobre este punto pido me permitan hacer las reflexiones siguientes: En primer lugar parece que de justicia se debe recurrir a implorar la piedad del sumo pontífice, que, como vicario de Dios en la Tierra, gobierna un pueblo, y como piadoso padre de la república cristiana se moverá con tierno corazón a interponer su suprema autoridad para que no se extermine una que en los más calamitosos tiempos acudió por medio de sus naturales a su amparo con su valor y consejo...
El retiro de depósitos bancarios con su efecto consiguiente de disminución del crédito, fue con oportunidad contrarrestado por el Banco de México, que acudió en apoyo de las instituciones privadas ampliando sus líneas de crédito y modificando excepcionalmente las reglas de operación del Banco para permitir el fomento de la producción, acrecentando el crédito comercial y el de avío en todos los casos que ofrecían las garantías necesarias.
El pueblo se arremolinó, acudió la fuerza armada, hubo campanas echadas á vuelo y, para de- cirlo de una vez, motín en toda forma, con su indispensable consecuencia de muertos y heridos.
De su boca inerte, caída, hilábanse las babas. La Duquesa acudió a limpiarlas, caritativa y excelsa como la Verónica. Volfani posó sobre nosotros sus tristes ojos mortales.