Ejemplos ?
-Pos bien -continuó ésta en grave actitud y colocándose ambos puños en los ijares-...
-Pero ¿se puée saber qué es lo que le pasa a usté, padre? -le preguntó ésta, tras algunos instantes de silencio, acercándose a él en humilde actitud.
Voz Puesto 1: -Estimamos que es necesario ser muy cuidadosos en puntualizar bien los hechos porque hay dos aspectos sucesivos, que si no se explican bien podrían aparecer contradictorios. Uno es que depuso su actitud y aceptó entregarse, rendirse.
Avila Camacho no permitió el establecimiento de bases militares extranjeras en nuestro suelo, mantuvo incólume la soberanía y el territorio de México y fuimos uno de los pocos, entre los países del mundo, que no fue hollado por soldados extranjeros, fuesen aliados o enemigos. Por su actitud patriótica, el entonces Presidente de la República mereció el bien de nuestra nación.
Por fin, cuando ya había anochecido, los soldados jonios, después de haber cenado, armaron sus camas de campaña cerca de donde él se hallaba para dormir a la intemperie, porque entonces era verano, y observar al mismo tiempo si pasaría la noche en la misma actitud, y en efecto, continuó estando de pie hasta la salida del sol, en que después de haber hecho su plegaria al astro del día se retiró.
—preguntó ansiosamente. Los otros, sin responderle, rompieron a ladrar con furia, siempre en actitud temerosa. Pero míster Jones se desvanecía ya en el aire ondulante.
Paco Cárdenas adivinó que el Sordina le disparaba al Maroto; se acordó del asedio que le tenían puesto las necesidades más perentorias de sus hijos encuerinos y casi hambrientos; de su María, casi aniquilada por la adversidad, y acercándose, pálido pero con reposada actitud, al Maroto, díjole a la vez que se hurgaba cortésmente el ala del amplio pavero: -¿Me permite usté dos palabras?
-Ya lo creo que vendrás en cuantito yo te diga quién es el que va a acompañarnos, además de mi hermano Curro. -Ésa es una de las catorce millones de cosas que a mí me tiéen sin cuidiao -exclamó con voz y con actitud desdeñosa Dolores.
Y Antoñuelo el Matraca, haciendo un esfuerzo y casi como el que se decide a tirarse por un despeñadero, avanzó decidido hacia el grupo donde lucía el de los Bigotes su imponente actitud de hombre aguerrido y capaz de quitarle el resplandor de un metío a cualquiera de los luceros, y díjole llegando a él y mirándolo con heroica indiferencia: -¿Usté quisiera premitirme, señor Curro, que platiquemos dos minutos?
El general se irguió altivamente, adoptó una actitud firme, dio dos pasos atrás y uno hacia delante como si bailase un minué, y en sus rasgos se reflejó una expresión como sólo podía reflejar el distinguido rostro del general.
Voy a hacerme cargo de las observaciones que mi persona, mi obra y mi actitud en las presentes circunstancias han merecido al Honorable Senador don Miguel Cruchaga Tocornal en la sesión del 23 de diciembre del pasado año.
Por último: el buen don Alvaro se volvió hacia Angustias en ademán interrogante o sea explorando si quería añadir alguna cosa a la relación de los demás; y, viendo que la joven se limitaba a hacer un leve saludo negativo, tomó su excelencia las precauciones nasales y laríngeas, asi como la expedita y grave actitud de quien se dispusiese a hablar en un Senado (era senador), y dijo entre serio y afable...