Ejemplos ?
Créese vulgarmente que sólo un principio de envidia, y la impotencia de crear, o un germen de mal humor y de misantropía, hijo de circunstancias personales o de un defecto de organización, pueden prestar a un escritor aquella acrimonia y picante mordacidad que suelen ser el distintivo de los escritos satíricos.
Esa acrimonia misma, esa mordacidad jocosa que suele hacer tan a menudo el contento de los demás, es en él la fría impasibilidad del espejo que reproduce las figuras no sólo sin gozar, sino a veces empañándose.
Job 17 1 MI ALIENTO está corrompido, acórtanse mis días, Y me está aparejado el sepulcro. 2 No hay conmigo sino escarnecedores, En cuya acrimonia se detienen mis ojos.
El Director no los halla efectivamente; pero cede en esta materia al juicio del Senado, por que este respetable Cuerpo tiene muy repetidos exemplares de que jamas se exalta en sus opiniones: que oye las razones: que no mira como enemigos à los dignos funcionarios del Estado; y que sin mexclar acrimonia en los negocios publicos, nunca se propone el odioso empeño de llevar presisamente adelante su opinion.