acometida


También se encuentra en: Sinónimos.

acometida

1. s. f. Acción o resultado de acometer, atacar o embestir. acometimiento
2. CONSTRUCCIÓN Derivación, instalación de un ramal secundario en un conducto o línea general hay un escape en la acometida del agua.

acometida

 
f. Acometimiento.
Toma o empalme de una instalación particular en la general, bien sea de tuberías de agua o gas, o de cables eléctricos.
Traducciones

acometida

Angriff

acometida

accès, assaut, attaque

acometida

SF
1. (= ataque) → attack, assault; [de toro] → charge
2. (Elec) → connection
Ejemplos ?
Analizar la causa de la caída de la Primera República, y propone vibrante una estrategia que dio materialmente resultado para la acometida que cristaliza, en la Segunda República, tras las épicas formadas de la Campaña Admirable.
Erijamos luego con tierra de la llanura, amontonada en torno de la pira, un túmulo común; edifiquemos a partir del mismo una muralla con altas torres que sea un reparo para las naves y para nosotros mismos; dejemos puertas, que se cierren con bien ajustadas tablas, para que pasen los carros, y cavemos al pie del muro un profundo foso, que detenga a los hombres y a los caballos si algún día no podemos resistir la acometida de los altivos teucros.
Poseidón dejó que sucumbiera a manos de Idomeneo el hijo querido del noble Esietes, el héroe Alcátoo (era yerno de Anquises y tenía por esposa a Hipodamia, la hija primogénita, a quien el padre y la veneranda madre amaban cordialmente en el palacio porque sobresalía en hermosura, destreza y talento entre todas las de su edad y a causa de esto casó con ella el hombre más ilustre de la vasta Troya): el dios ofuscóle los brillantes ojos y paralizó sus hermosos miembros, y el héroe no pudo huir ni evitar la acometida de Idomeneo...
Este no se dejó vencer del temor, cual si fuera un niño; sino que le aguardó como el jabalí que confiando en su fuerza, espera en un paraje desierto del monte el gran tropel de hombres que se avecina, y con las cerdas del lomo erizadas y los ojos brillantes como ascuas aguza los dientes y se dispone a rechazar la acometida de perros y cazadores...
Y no crea usted que ha sido negocio fácil la confesión, porque, al acordarse no más de la causa de su risa, la marquesa se siente acometida de nuevas crisis furiosas, y ríe, ríe, ríe inextinguiblemente...
Mientras combatí por los aqueos, jamás quiso Héctor que la pelea se trabara lejos de la muralla; sólo llegaba a las puertas Esceas y a la encina; y una vez que allí me aguardó, costóle trabajo salvarse de mi acometida.
Sus jactanciosas frases apesadumbraron a los argivos y conmovieron el corazón del aguerrido Peneleo, que arremetió contra Acamante; pero éste no aguardó la acometida.
Bien así como un león penetra en la guarida de una ágil cierva, se echa sobre los hijuelos y despedazándolos con los fuertes dientes les quita la tierna vida, y la madre no puede socorrerlos, aunque esté cerca, porque le da un gran temblor, y atraviesa, azorada y sudorosa, selvas y espesos encinares, huyendo de la acometida de la terrible fiera; tampoco los teucros pudieron librar a aquéllos de la muerte, porque a su vez huían ante los argivos.
Los argivos movía, por su parte gran alboroto y, sin olvidarse de su valor, aguardaban la acometida de los más valientes teucros.
Ade- rezados los gallos, con el careo v la navaja, y puestos en el redondel, partió con presteza el pinto, bajando el cuarto al carmelo, que no quiso darse por vencido ha»ta que una nueva acometida del contrario, que era de mucho re gistro, le quitó el habla.
De esta independencia nace el desembarazo con que he alabado francamente en distintas ocasiones, ora el amor de familia con que se ha solido colocar a los deudos y amigos de los gobernantes, cosa que ha variado ya enteramente; ora la prudente lentitud con que se han entregado y se entregan las armas a nuestros amigos; ora la oportunidad e idea con que se vistió a los señores Próceres, y en momentos de aprieto, fundados en que «más da el duro que el desnudo»; ora la perspicacia con que se han descubierto varias conspiraciones, y se ha salvado a la patria amenazada; ora la previsión con que se evitó que se interpretase mal la primera acometida del cólera...
No sea que, no oyendo tu voz, se espanten y desboquen y no quieran sacarnos de la liza, y el hijo del magnánimo Tideo nos embista y mate y se lleve los solípedos caballos. Guía, pues, el carro y los corceles, y yo con la aguda lanza esperaré de aquél la acometida.